miércoles, 15 de mayo de 2019

MI VALLE Y MI BARRANCO


Este es el valle sobre el que más veces he practicado la meditación y la contemplación.
A veces no hace falta conocer técnicas... sólo depositar la mirada y sentirla.
Él, el valle, desde mis 9 años, me enseñó el paso y las formas de las nubes.
El color del sol y el calor del frío.
Los ciclos de la vida en tapices de color.
Las olas de los árboles y la hierba...
Y me mostró que se puede mirar tan lejos que desde 60 km de distancia, se puede ver el horizonte del marinfinito.
Trotando por sus barrancos, conocí los arañazos de las zarzas y el tacto y la atrayente imagen de las olas doradas del trigo...

Ardió. Y lo vi renacer de las cenizas después del fuego.
Como impasible a lo ajeno a él, seguía su ciclo...
En él vi mucha esencia de vida.
Y de muerte.
Me mostró el ritmo de su esencia y los submundos de sus mundos.
Él forma parte de los paisajes que tienen voz en mi corazón y le hablan del camino.


Hoy hace 14 años q la vida, extrañamente, no soltó mi mano.
Muchas veces he dicho q algo me debía quedar por hacer y, tal vez, por aprender...
Últimamente, medito sobre palabras y sus conceptos (siempre hay q intentar semillar el espíritu).

Y hoy medito y comparto el sentido de una palabra:
IKIGAI: concepto japonés que significa "la razón de vivir" o "la razón de ser". Según la cultura japonesa, todos tenemos un ikigai. Encontrarlo requiere una búsqueda continua en uno mismo, profunda y a menudo prolongada.

jueves, 27 de diciembre de 2018

ESCRIBO IMÁGENES Y PIENSO ABECEDARIOS

  
ESCRIBO IMÁGENES Y PIENSO ABECEDARIOS


si escribo como pienso
y dejo que las letras fluyan
formando un algo con sentido
que sea verdaderamente consentido
asi como en el pensamiento
que no tiene mayusculas ni comas
ni signos ni puntos suspensivos
ni tildes ni nada que defina las barreras
si en un escrito
los puntos
las comas
los puntos suspensivos
se quedan atrapados
en la eterna espiral del sentimiento
y de golpe se pierden los sentidos
esos que dan la forma y aliento al manuscrito
y
   fluyen
              palabras
                            cual manantial que brota
c
   a
      y
        e
           n
              d
                o
                         l    e    n    t    a    m    e    n    t    e…

atropelladascomprimidas
como el aliento retenido
o    e x t e n d i d a s
como el fino hilo de los anhelos
escribo imagenes
y pienso abecedarios
y luego los tamizo
y lentalentamente
limitoelsentimiento
que solo el pensamiento
puede ordenar con signos
tildes parentesis puntos comas
que reposen
el lento cabalgar deloquesiento
escribo imagenes
brotando en un volcan de milhistorias
que saben de mis mundosparalelos
y de miaspiracion al aspirado
de esa paz interna que sonrie
y ansia caminar muy lentamente
hacia ese horizonte que respira
la simpleza del mundo de mimundo
complicado y sencillo almismotiempo
belleza de colores en la mente
sonetos de latidos imperfectos
sin contar los versos ni cuartetos
que cantan melodias enmialma
sonando aquellas nanasquemeacunan
cantando alasestrellas de miscielos
bellezas de las almas que conozco
como al color del mar taninfinito
al verde de los prados de mi vida
al ritmo de mis pasos piesdescalzos
que aspiran aspirar lomasagrado
llegando a conocer que en este instante
no hay nada que me importe mas que nada
que alcanzar a entender el gran mensaje
de cada una de las olas de los mares
de cada tintineo de una estrella
y de la paz que solo el amor dona

vicky mami baba
navidad 2018

… … …


Si escribo como pienso y dejo que las letras fluyan, formando un algo con sentido
que sea verdaderamente consentido,
así…, como en el pensamiento (que no tiene mayúsculas ni comas,
ni signos, ni puntos suspensivos, ni tildes, ni nada que defina las barreras)…

Si en un escrito, los puntos, las comas, los puntos suspensivos…
se quedan atrapados en la eterna espiral del sentimiento…
y, de golpe, se pierden los sentidos (¡esos que dan la forma y aliento al manuscrito!)
y
   fluyen
              palabras
                            cual manantial que brota
c
   a
      y
        e
           n
              d
                o
                         l    e    n    t    a    m    e    n    t    e…

atropelladascomprimidas, como el aliento retenido
o,    e x t e n d i d a s,  como el fino hilo de los anhelos…

… escribo imágenes y pienso abecedarios…
y, luego, los tamizo.

Y, lentalentamente, limito el sentimiento,
que sólo el pensamiento puede pretender ordenar
con signos, tildes, paréntesis, puntos, comas…
que reposen el lento cabalgar deloquesiento.

Escribo imágenes brotando en un volcán de milhistorias
que saben de mis mundosparalelos
y de miaspiración al aspirado de esa paz interna que sonríe
y ansía caminar, muy lentamente,
hacia ese horizonte que respira la simpleza del mundo de mimundo...
complicado y sencillo almismotiempo.

Belleza de colores en la mente.
Sonetos de latidos imperfectos ¡sin contar los versos ni cuartetos!
que cantan melodías enmialma
sonando aquellas nanasquemeacunan,
cantando alasestrellas de miscielos…

Bellezas de las almas que conozco como al color del mar, taninfinito.
Al verde de los prados de mi vida.
Al ritmo de mis pasos, piesdescalzos… que aspiran aspirar lomásagrado. 

Llegando a conocer que, en este instante,
no hay nada que me importe más que nada
que alcanzar a entender el Gran Mensaje
de cada una de las olas de los mares,
de cada tintineo de una estrella,
y de la paz que sólo el amor dona.



Vicky (Mami-Baba)
Navidad 2018




miércoles, 26 de diciembre de 2018

EL LENGUAJE DE LAS OLAS

EL LENGUAJE DE LAS OLAS


A todos mis nietos.
Y, de una forma especial, a Guiu,
que es ya capaz de saborear
la textura de los sentimientos que ensanchan el corazón.
Ojalá que nunca dejéis de querer escuchar
el lenguaje de las olas del mar.


Había una vez...

Había una vez un niño que quería tener muchas Ilusiones y Sensaciones. Y para tenerlas siempre cerca de él, pensó en guardarlas en unos pequeños botecitos. Y los consiguió. Consiguió los botecitos.

El niño estaba muy contento, porque había conseguido tener lo que quería: un pequeño mundo de Ilusiones y Sensaciones para respirarlo siempre que él quisiera.

Y el aire, que está en todas partes y es capaz de sentir a las personas, se enteró de los deseos del niño y quiso que tuviera Ilusiones y Sensaciones en muchos más sitios además de en sus botes...

Y visitó al árbol, a la flor, al sol, a la luna, a las nubes, a las estrellas, al Arco Iris... y ¡hasta fue a hablar con los pájaros!, para pedirles que guardaran en ellos los sentimientos.

El árbol le dijo que podía llenarse de las Ilusiones y Sensaciones... pero que en otoño dejaba volar a sus hojas para que no tuvieran que soportar el frío del invierno.
Sólo podría guardar los sentimientos en sus raíces y en su tronco.

La flor le dijo que también podía impregnarse de los sentimientos... pero ella no duraría siempre.

El sol aceptó, pero le recordó que, al llegar la noche, las estrellas lo vendrían a buscar para llevarlo a dormir... y dejaría de verse.

La luna estuvo de acuerdo, pero, también le recordó al aire que, cuando el sol despertara por la mañana, era ella la que se iría a dormir.

Las nubes estuvieron muy contentas de la idea y dieron unas cuantas vueltas bailando con el aire, pero le explicaron que ellas eran nómadas, o sea que nunca estaban en el mismo sitio... y que incluso a veces no estaban.

Las estrellas hicieron sonar su música de la ilusión que les hizo la petición del aire, pero le dijeron que ellas eran las encargadas de despertar al sol y recoger el manto de la noche... y no estaban durante el día.

El Arco Iris se puso tan contento, que brilló con fuerza con todos sus colores... pero le recordó al aire que él solamente estaba visible mientras se reunían la lluvia y el sol.

Los pájaros revolotearon de alegría, pero le dijeron al aire que ellos, como las nubes, eran eternos viajeros y no podían comprometerse a estar siempre en el mismo sitio.

Todos le dijeron al aire que podían guardar las Ilusiones y las Sensaciones, pero que sólo en su esencia, porque la imagen de todos ellos iba cambiando a lo largo del día, la noche o las estaciones del año.

El aire quería que las Ilusiones y las Sensaciones estuvieran en más lugares que en los botecitos que el niño tenía en su casa.
Y, al ver que ni el árbol, ni la flor, ni el sol, ni la luna, ni las nubes, ni las estrellas, ni el Arco Iris, ni los pájaros podían tenerlas siempre, decidió reunirse con ellos, para, entre todos, encontrar el lugar apropiado.

Y, todos coincidieron en escoger un punto fijo.

Le hablaron al aire de la raya del mar... el horizonte.
Ese lugar en el que todas las personas ponen su mirada cuando quieren volar con el pensamiento y ver con el corazón.

Y es que, parece ser que, allí, en lo que parece el final de todo, el mar fabrica un lenguaje y pone palabras en cada ola.

Así fue como el aire se desplazó hasta el horizonte y le pidió que, a partir de ese día, enviara a la orilla palabras con Ilusiones y Sensaciones en cada ola.

Y dicen que, desde aquel día, estando muy atento y oyendo con el corazón, se pueden escuchar los mensajes de las olas.

Y, cuenta la historia, que, desde entonces, todos los niños, cada vez que pueden, van a la orilla del mar y escuchan los mensajes de las olas.



Vicky (mami-baba)
Nadal 2018


martes, 9 de octubre de 2018

LAS MADRES NO PARIMOS HIJOS PARA LA MUERTE


Las madres no parimos hijos para la muerte

Las madres no parimos hijos para la muerte…

Hace tiempo que quiero decirlo. Fuerte. Grande. Desde lo más profundo de mi sentir.

Dentro de 9 días, hará 3 años que murió Elisabet, mi hija mayor.
3 años ya… Y sólo 3 años…

El tiempo y el espacio siempre me han resultado dos conceptos muy difíciles de entender y en los que frecuentemente me siento extraña. Y ahora, todavía más. Porque no he conseguido ubicarme en ninguno de los dos.

Y, después de estos 3 años, medidos con esos parámetros nuestros que, a veces, me parecen absurdos y, después de miles de reflexiones, de noentendimiento de la vida, del rompimiento de todos los esquemas mentales, personales, espirituales y afectivos, de vivir el dolor más profundo que puede vivir una madre, tengo necesidad de empezar a hablar del tema.

Ante todo, quiero decirlo muy fuerte. LAS MADRES NO PARIMOS HIJOS PARA LA MUERTE.
Los parimos para la vida.

Los sabemos frágiles, porque están hechos de sueños e ilusiones. Y tanto los sueños como las ilusiones son como pompas de jabón en un mundo inmaterial que hay que tratar con absoluta exquisitez.
Y, a la vez, los sabemos fuertes. Muy fuertes. Porque tienen la fortaleza del amor.

Miles de instantes pensando en ellos, dándoles la mano de nuestro corazón para venir a la vida visible.
Miles de sueños pensando en su vida, sintiéndolos crecer en ese espacio que sólo ellos y nosotras compartimos durante 10 lunas.
Ese espacio dulce de amorinfinito. Ese tiempo en el que somos cuencos de vida donde se crea el cordón irrompible de madre-hij@…

Cantándoles nanas para que las reconozcan cuando salgan a la luz.
Acariciándolos a través de nuestra piel y comunicándonos con y sin palabras.
La espera más dulce del mundo…
Pensamos… soñamos… vibramos con ellos… Y por ellos.
… … …

Y, en ningún momento pensamos para ellos ningún futuro que esté al margen de la vida. En ningún momento.

Pensamos en su vida sin nosotros. Pero nuestra vida sin ellos es impensable, noimaginable. E, ilusos nosotros, pensamos que imposible.

Pero la vida, tan caprichosa ella, tan absolutamente ajena al sentir humano… y caminando con el azar en una mano y la muerte en la otra, de vez en cuando, mira para otro lado y deja que la maldita, eterna y segura muerte, se lleve a nuestros hijos.

No creo que exista en nuestro plano material dolor más grande que este.
Y una parte de nosotras, irremediablemente… muere. Se va con ellos.
Y empieza la gestación más difícil del mundo. La de gestar y parir haciadentro. La gestación más dura. El parto más duro. El desparir de la vida de un hijo.
Un parto rompedor, sangrante, inentendible y en soledad.
… … …

Un día escribiré sobre la gestación de un hijo muerto. Sobre parir de nuevo, comunicarse de nuevo, sentirlo de nuevo, soñarlo de nuevo… desde el amorinfinito que nosuneporsiempre.

Hoy quería decir que 3 años no es nada. Que, visto lo visto, 6 años no es nada, ni 10, ni 15.... Que la vida de una madrehuérfana es permanente.
(Huérfana: 2ª acepción de la RAE: adj. poét. Dicho de una persona a quien se le ha muerto un hijo. Ya en la Grecia antigua, tenía también ese segundo significado).

Hoy quería decir que cuando hablo de mis hijos, lo más grande de mi vida, la melodía de mi corazón, los gestos de mi sentir y el color de mi ternura, hablo de mis tres hijos. TRES. Porque siempre tendré tres hijos. Da igual donde estén. Son mis hijos. O, más exacto… soy su madre. De los tres.

Seguiré escribiendo sobre el tema. Necesito hacerlo.

Mi hija no ha desaparecido en la niebla. Mi hija existe. No se ha ido. No nos ha dejado (jamás lo hubiera hecho). Mi hija se ha muerto. Pero vive en mí y en los que la queremos.

Quiero pedir que me dejéis hablar de mi hija. Que no os dé miedo. El miedo es no aceptar la realidad de la vida, efímera ella… y no aceptar que, a veces, se nos escurre como la arena del mar entre las manos.
Y, como todas las madres que están en mi situación, yo siempre hablaré de mi hija. Y siempre diré que soy madre de tres maravillosos hijos.

Necesitamos abrirnos a la vida aceptando su finitud. Aunque duela. Aunque duela con el dolor más grande que creo que puede existir en el mundo.

Abrirnos a la vida y volar alto, trascender el sentir al mundo no visible es también, crecer en el amor. Y, nos guste o no, amar muchas veces supone renuncia. Esta es la renuncia más grande, la más rompedora. Pero ignorarla, no mirar a la cara a la muerte, rompe mucho más.

Quiero dar las gracias a todas las personas que, durante este tiempo eterno de la noche más oscura, me han escuchado, acompañado, noentendido, amado, consolado… y han acariciado mi sentir con su amor, sus palabras y/o sus silencios. Y a las que lo seguirán haciendo.
Todos ellos han hecho que sean cada vez más conocidas las margaritasamarillas, las de las personas fuertes.

Gracias Elisabet. Gracias hija por tu vida.

La mejor forma que he encontrado para honrar la vida que a mí me gustaría que tú vivieras, es vivirla y respirarla desde el amor y sonriendo doblemente.
Por mí y por ti.

Y para Martí, tu hijo, la vida de tu vida.


                                                                                                       Mami


                                                                                                       Octubre de 2018.




jueves, 12 de octubre de 2017

“mamma… mamma…”

“mamma… mamma…”

El otro día observaba a mi nieto pequeño….
Llevaba dos horas diciendo “mamma” en distintos tonos de voz… y parecía un extraño e invisible diálogo. Porque se callaba, parecía que atendía a una “respuesta”… y sonreía con la misma sonrisa que mi hija, su mamá.

Y volvía a recitar su “mamma, mamma, mamma…” en distintos tonos de voz. Cariñoso, tierno y sonriendo. Y jugando con sus manos en el aire, como si fuera a coger noséqué que yo, evidentemente, no veía.

Así durante unas dos horas que parecieron una dulce comunicación entre dos.

Me ha hecho pensar…

Él no puede ver lo que yo veo… Por desgracia, no es posible.
Pero… yo veo lo que él ve…?

Ojalá estuviera viendo a su madre, mi hija.
Ojalá…

Nunca en mi vida había pensado ni dicho tantas veces la palabra “ojalá”.

Recuerdo que, cuando mi hija pequeña lloraba al dejarla en la guardería, y, según ella, “lloraba de perderme”, yo siempre le decía que jamás me perdería, porque los hijos viven siempre, siempre en los corazones de las madres. 
Y que yo, aunque alguna vez en la vida me tuviera que ir… (infeliz de mí que jamás pensé que es posible despedir a un hijo), siempre, siempre, estaría con ella, porque la llevaría en el corazón.

Cualquiera me puede llamar loca –que me da igual-, pero pienso que mi nieto estaba en contacto con el corazón de su madre, mi hija.

Esa sonrisa y esa ternura no me eran ajenas.

Y recordé mi promesa a mi hija pequeña...

“No sufras, mi niña, porque aunque un día yo me tuviera que ir muy lejos y no me vieras durante un tiempo… tú y yo estaremos siempre juntitas… porque siempre estarás en mi corazón…”.

Llamadme loca… pero ser madre es tan, tan… tan...

Vicky Manzano (Baba)

EL PAÍS DE LES FLORS



Cuando mi nieto mayor cumplió un año, mi hija mayor, su padrina y yo, le hicimos un mural de patchword con velcro, para que, moviendo piezas y jugando, aprendiera cosas sobre el sol, la luna, las estrellas, las nubes, la lluvia, las flores, el árbol… La vida.
Ayer tarde, jugamos un rato con el mural.

Un juego con una conversación, aparentemente infantil, pero, como todos los mundos de los niños, un ratito de pura filosofía dulce y magia total de sorpresas, ilusión y vida.
No creo que jamás olvide sus ojos, sus explicaciones y su forma de escuchar y entender.

La tarde parecía que quería nublarse. Y me preguntó un tanto preocupado si iba a haber tormenta.
Le dije que no creía que hubiera tormenta, pero que tenía que llover, porque los árboles necesitan agua, de la misma forma que la necesitan las plantas de su casa.
- Nosotros tenemos una manguera para regarlos Baba (Baba soy yo)- me dijo.
- Sí, pero la manguera no puede regar todos los árboles de la calle, ni todos los bosques. Y el suelo de los bosques quiere tener flores…
- Sí Baba, pero no podemos ir?
- No, amor. No podemos ir a cuidarnos de toooodos los árboles ni de tooooodas las plantas. De eso se cuidan las nubes. Moveremos las piezas del país de les flors y vamos a ver qué pasa…
- Baba… el sol también se cuida de los árboles, de las plantas y de las flores!
- Sí, cariño. Claro, pero el sol calienta mucho, y, si no llueve, las flores y los árboles tendrán mucha sed. Yo creo que deben de estar llamando a las nubes. Vamos a mover las nubes y las ponemos en el cielo? Creo que ya saben que tienen trabajo y están preparadas y llenas de agua para regar.
- Sí Baba, sí. Ponemos todas las nubes. ¿Tapamos el sol? ¿qué pasará?
- Nada mi amor. No pasará nada, porque el sol deja que las nubes se pongan delante mientras riegan, pero no se va nunca del cielo.
- Baba!!! En el cielo también están la luna y las estrellas!!!
- Sí… todos viven allí.
- Baba… viven en el cielo. Muy lejos. Mucho. Nosotros no podemos llegar. Ni subiéndonos a la escalera! Están lejísimos!
- Exacto. Muy lejos. Y nosotros no podemos llegar… al menos que yo sepa. Yo no he ido nunca al sol ni a la luna ni a las estrellas.
- Baba! Mira cuántas nubes hay delante del sol. Y debajo de las nubes ponemos las gotas de agua de la lluvia, vale?
- Claro! Tiene que llover… Mira. Las flores que estaban en el suelo ya se han ido, porque se han secado de tanto calor del sol… y al árbol se le están secando las hojas. Pero eso también es porque es otoño… y las hojas se van a la tierra, para salir nuevas en el árbol en primavera.
- Sí Baba. Yo lo sé. Ponemos todas las nubes? Todas las gotas. Que se riegue todo…

(Y pusimos todas las nubes, todas las gotas de lluvia y quitamos las flores y tapó el sol, puso la luna y las estrellas… pero había tantas cosas allí, que dos estrellas quedaron en el suelo…).

- Mira Baba: llueve!!!! Bien!!! Saldrá otra vez el sol y las flores, y el árbol estará contento!!!
- Sí! Qué bien!

(De pronto, se percató de las dos estrellas que estaban en el suelo. Y, con los ojos muy abiertos, dijo:)

- Baba!!! Hay dos estrellas en el suelo!!!!
- Oh, sí ¿sabes qué? Yo no las he visto, pero creo que, a veces, alguna estrella baja y se pone en el suelo… pero eso lo ve muy poca gente (sus ojos eran cada vez más grandes).
- Sí Baba. Siiii!!! ¿sabes qué?
- ¿Qué amor?
- Que yo (y se puso de pie para explicarlo) Yo he visto estrellas en el suelo!!!!
- No me digas!!!!! En serio???
- Sí!!!!
- Pues sabes qué? Que muy poca gente puede ver las estrellas…
- Por qué Baba?
- Porque sólo se ven con los ojos de la ilusión. ¿Sabes lo que es la ilusión?
- No… -dijo soprendido-
- La ilusión sale del amor. Cuando tú te pones muy, muy contento, se pone encima de la panxeta. A ver… cierra los ojos y ponte muy contento. Muy bien. Ahora tócate aquí, donde viven la ilusión y el amor. ¿Lo notas?
- Siiiii!!!!!! (sonrisa plena).
- Pues así, con los ojos cerrados y mucha ilusión y amor, así dicen que se pueden ver las estrellas que bajan al suelo a veces.
- Las he visto Baba!!!! (y, aquí se disparó la magia…). Y también he visto a Papá Noel!!!
 - Muy bien amor. Has visto con los ojos de la ilusión. Vamos a poner todas las flores, el sol, la luna y las estrellas y vamos a quitar las nubes.

- Sí Baba. Y, sabes qué? Que a veces en el cielo están la luna y el sol a la vez. Aunque sea de día!!
- Sí cariño. Es que son muy amigos. La luna y el sol viven juntos. Y de día, cuando sale el sol, la luna se pone a dormir abrazadita al sol, pero hay días que tiene menos sueño y no hay nubes, y se queda a jugar con el sol. Entonces los vemos a los dos. Por la noche, la luna se vuelve a poner delante del sol y las estrellas le bajan las pestañas para que el sol duerma un ratito. Por eso no hay luz de noche. Y cuando la última estrella se va a dormir, le levanta las pestañas al sol y el sol se despierta y… es de día!!!

Seguimos un ratito más… y nos desviamos del objetivo meteorológico, pero os aseguro que fue tiempo de magia de la de verdad, de la que no tiene truco, de la que está llena y llena e impregna de amor. 
De ese amor que es capaz de convertir un trozo de tela en un mundo maravilloso que hace sonreír y alimenta el corazón.
Vicky Manzano (Baba)




domingo, 1 de octubre de 2017

1-O

Felicidades, Don Mariano. Ya es 1-O. Ya es el día en el que usted pensaba que, a los catalanes, ya se nos habrían ido las "tonterías" de la cabeza.
Pero, ya sabe... los catalanes, hacemos cosas. Y hemos seguido con el tema: el referéndum.
Ilegalmente legal. Y, digo legal porque moralmente es legal manifestar el derecho a decidir. Faltaría más!!
Si este era su objetivo, lo ha conseguido.
Jamás pensé que estuviera usted tan interesado en que el pueblo catalán quisiera la independencia.
Ha sido usted el mayor promotor de la misma. ¡Qué cosa, no?
Y mire que precisamente no creo que tenga usted el don de la palabra. Ni la capacidad y la decisión para convencer a las masas.
Pero, es tan extraña la política, y lo encuentro a usted tan contradictorio... con esa manera suya de hacer sin hacer...
Porque, por una parte nos dice que no piensa tolerar que se avance hacia el objetivo. Y, por otra, no sé cómo lo ha hecho para ir consiguiendo cada vez más adeptos.
Ciertamente, tiene usted un arte muy extraño.
Creo que hoy, 1 de octubre de 2017, hemos empezado una nueva página en la historia de España.
Y creo, sinceramente, que es una historia que empieza triste.
Triste porque está pintada del color del noentendimiento entre las partes.
Usted, y ahora me dirijo sólo a usted, es PARLAMENTARIO, es decir, que su trabajo es PARLAMENTAR. Según la RAE, parlamentar es "hablar o conversar para llegar a un acuerdo o solución". Creo que queda claro.
Y usted, señor Presidente del Gobierno de España, no ha conseguido llegar a un acuerdo con la otra parte de ninguna de las maneras.
Parece ser que lo único que le ha parecido apropiado es usar la razón de la fuerza, olvidando la fuerza de la razón.
Mal señor Presidente. Mal.
Quisiera decirle que siempre he pensado que todos tenemos derecho a decir lo que queremos. Otra cosa es que lo que queremos sea legal o posible. Pero derecho a opinar... por favor Mariano...
En serio pensaba usted que un pueblo que sale a la calle, absolutamente en paz, a pedir el derecho a decidir y un año tras otro, con la paciencia del que espera con esperanza, iba a olvidarse del tema?
Pensaba que mirando usted para otro lado el tema se iba a desdibujar?
¿En serio pensaba usted esto?
Qué desastre Presidente, qué desastre!
Qué pena oír el "a por ellos".
¿Me podría decir a por quién?
¿A por los que han entregado a los Bancos el dinero que ha dado Europa para ayudar al país y han dejado a tantísimas familias en la mismísima calle?
¿A por los que están sentados en escaños, representando al pueblo y que están imputados?
Estando en alerta terrorista 4, hace falta traer tanta policía a Catalunya? Para defendernos... ¿de quién? ¿de qué?
¿Porqué no se puede sobrevolar el cielo de Barcelona durante el día de hoy? ¿de qué o de quién hemos de tener miedo?
Señor Rajoy. Desde el máximo respeto, aunque me cueste un esfuerzo, ¿podría decirme de qué va lo suyo?
No entiendo. No entiendo nada. Esto es surrealista. Totalmente surrealista.
No me gusta. Nada.
Quiero decir que dentro de unas horas iré a ejercer mi derecho al voto. Creo que es mi derecho.Tengo 65 años y he vivido muchos sin poderlo hacer. Y sé lo que ha costado conseguirlo.
Iré a votar. Y... ¿sabe qué? que usted me ha ayudado a decidir la dirección de mi voto.
Gracias por ayudarme a tomar la decisión. Porque, pueda votar o no (todo depende de usted y "los suyos"), tengo muy claro lo que no quiero.
Que tengamos suerte. Que aquí decimos "que tinguem sort".
Y, permítame, con todo el respeto, que tengo una duda sobre ustedes. Traducida al castellano es pensar si ustedes "se han bebido el entendimiento".
Vicky Manzano