jueves, 12 de octubre de 2017

“mamma… mamma…”

“mamma… mamma…”

El otro día observaba a mi nieto pequeño….
Llevaba dos horas diciendo “mamma” en distintos tonos de voz… y parecía un extraño e invisible diálogo. Porque se callaba, parecía que atendía a una “respuesta”… y sonreía con la misma sonrisa que mi hija, su mamá.

Y volvía a recitar su “mamma, mamma, mamma…” en distintos tonos de voz. Cariñoso, tierno y sonriendo. Y jugando con sus manos en el aire, como si fuera a coger noséqué que yo, evidentemente, no veía.

Así durante unas dos horas que parecieron una dulce comunicación entre dos.

Me ha hecho pensar…

Él no puede ver lo que yo veo… Por desgracia, no es posible.
Pero… yo veo lo que él ve…?

Ojalá estuviera viendo a su madre, mi hija.
Ojalá…

Nunca en mi vida había pensado ni dicho tantas veces la palabra “ojalá”.

Recuerdo que, cuando mi hija pequeña lloraba al dejarla en la guardería, y, según ella, “lloraba de perderme”, yo siempre le decía que jamás me perdería, porque los hijos viven siempre, siempre en los corazones de las madres. 
Y que yo, aunque alguna vez en la vida me tuviera que ir… (infeliz de mí que jamás pensé que es posible despedir a un hijo), siempre, siempre, estaría con ella, porque la llevaría en el corazón.

Cualquiera me puede llamar loca –que me da igual-, pero pienso que mi nieto estaba en contacto con el corazón de su madre, mi hija.

Esa sonrisa y esa ternura no me eran ajenas.

Y recordé mi promesa a mi hija pequeña...

“No sufras, mi niña, porque aunque un día yo me tuviera que ir muy lejos y no me vieras durante un tiempo… tú y yo estaremos siempre juntitas… porque siempre estarás en mi corazón…”.

Llamadme loca… pero ser madre es tan, tan… tan...

Vicky Manzano (Baba)

EL PAÍS DE LES FLORS



Cuando mi nieto mayor cumplió un año, mi hija mayor, su padrina y yo, le hicimos un mural de patchword con velcro, para que, moviendo piezas y jugando, aprendiera cosas sobre el sol, la luna, las estrellas, las nubes, la lluvia, las flores, el árbol… La vida.
Ayer tarde, jugamos un rato con el mural.

Un juego con una conversación, aparentemente infantil, pero, como todos los mundos de los niños, un ratito de pura filosofía dulce y magia total de sorpresas, ilusión y vida.
No creo que jamás olvide sus ojos, sus explicaciones y su forma de escuchar y entender.

La tarde parecía que quería nublarse. Y me preguntó un tanto preocupado si iba a haber tormenta.
Le dije que no creía que hubiera tormenta, pero que tenía que llover, porque los árboles necesitan agua, de la misma forma que la necesitan las plantas de su casa.
- Nosotros tenemos una manguera para regarlos Baba (Baba soy yo)- me dijo.
- Sí, pero la manguera no puede regar todos los árboles de la calle, ni todos los bosques. Y el suelo de los bosques quiere tener flores…
- Sí Baba, pero no podemos ir?
- No, amor. No podemos ir a cuidarnos de toooodos los árboles ni de tooooodas las plantas. De eso se cuidan las nubes. Moveremos las piezas del país de les flors y vamos a ver qué pasa…
- Baba… el sol también se cuida de los árboles, de las plantas y de las flores!
- Sí, cariño. Claro, pero el sol calienta mucho, y, si no llueve, las flores y los árboles tendrán mucha sed. Yo creo que deben de estar llamando a las nubes. Vamos a mover las nubes y las ponemos en el cielo? Creo que ya saben que tienen trabajo y están preparadas y llenas de agua para regar.
- Sí Baba, sí. Ponemos todas las nubes. ¿Tapamos el sol? ¿qué pasará?
- Nada mi amor. No pasará nada, porque el sol deja que las nubes se pongan delante mientras riegan, pero no se va nunca del cielo.
- Baba!!! En el cielo también están la luna y las estrellas!!!
- Sí… todos viven allí.
- Baba… viven en el cielo. Muy lejos. Mucho. Nosotros no podemos llegar. Ni subiéndonos a la escalera! Están lejísimos!
- Exacto. Muy lejos. Y nosotros no podemos llegar… al menos que yo sepa. Yo no he ido nunca al sol ni a la luna ni a las estrellas.
- Baba! Mira cuántas nubes hay delante del sol. Y debajo de las nubes ponemos las gotas de agua de la lluvia, vale?
- Claro! Tiene que llover… Mira. Las flores que estaban en el suelo ya se han ido, porque se han secado de tanto calor del sol… y al árbol se le están secando las hojas. Pero eso también es porque es otoño… y las hojas se van a la tierra, para salir nuevas en el árbol en primavera.
- Sí Baba. Yo lo sé. Ponemos todas las nubes? Todas las gotas. Que se riegue todo…

(Y pusimos todas las nubes, todas las gotas de lluvia y quitamos las flores y tapó el sol, puso la luna y las estrellas… pero había tantas cosas allí, que dos estrellas quedaron en el suelo…).

- Mira Baba: llueve!!!! Bien!!! Saldrá otra vez el sol y las flores, y el árbol estará contento!!!
- Sí! Qué bien!

(De pronto, se percató de las dos estrellas que estaban en el suelo. Y, con los ojos muy abiertos, dijo:)

- Baba!!! Hay dos estrellas en el suelo!!!!
- Oh, sí ¿sabes qué? Yo no las he visto, pero creo que, a veces, alguna estrella baja y se pone en el suelo… pero eso lo ve muy poca gente (sus ojos eran cada vez más grandes).
- Sí Baba. Siiii!!! ¿sabes qué?
- ¿Qué amor?
- Que yo (y se puso de pie para explicarlo) Yo he visto estrellas en el suelo!!!!
- No me digas!!!!! En serio???
- Sí!!!!
- Pues sabes qué? Que muy poca gente puede ver las estrellas…
- Por qué Baba?
- Porque sólo se ven con los ojos de la ilusión. ¿Sabes lo que es la ilusión?
- No… -dijo soprendido-
- La ilusión sale del amor. Cuando tú te pones muy, muy contento, se pone encima de la panxeta. A ver… cierra los ojos y ponte muy contento. Muy bien. Ahora tócate aquí, donde viven la ilusión y el amor. ¿Lo notas?
- Siiiii!!!!!! (sonrisa plena).
- Pues así, con los ojos cerrados y mucha ilusión y amor, así dicen que se pueden ver las estrellas que bajan al suelo a veces.
- Las he visto Baba!!!! (y, aquí se disparó la magia…). Y también he visto a Papá Noel!!!
 - Muy bien amor. Has visto con los ojos de la ilusión. Vamos a poner todas las flores, el sol, la luna y las estrellas y vamos a quitar las nubes.

- Sí Baba. Y, sabes qué? Que a veces en el cielo están la luna y el sol a la vez. Aunque sea de día!!
- Sí cariño. Es que son muy amigos. La luna y el sol viven juntos. Y de día, cuando sale el sol, la luna se pone a dormir abrazadita al sol, pero hay días que tiene menos sueño y no hay nubes, y se queda a jugar con el sol. Entonces los vemos a los dos. Por la noche, la luna se vuelve a poner delante del sol y las estrellas le bajan las pestañas para que el sol duerma un ratito. Por eso no hay luz de noche. Y cuando la última estrella se va a dormir, le levanta las pestañas al sol y el sol se despierta y… es de día!!!

Seguimos un ratito más… y nos desviamos del objetivo meteorológico, pero os aseguro que fue tiempo de magia de la de verdad, de la que no tiene truco, de la que está llena y llena e impregna de amor. 
De ese amor que es capaz de convertir un trozo de tela en un mundo maravilloso que hace sonreír y alimenta el corazón.
Vicky Manzano (Baba)




domingo, 1 de octubre de 2017

1-O

Felicidades, Don Mariano. Ya es 1-O. Ya es el día en el que usted pensaba que, a los catalanes, ya se nos habrían ido las "tonterías" de la cabeza.
Pero, ya sabe... los catalanes, hacemos cosas. Y hemos seguido con el tema: el referéndum.
Ilegalmente legal. Y, digo legal porque moralmente es legal manifestar el derecho a decidir. Faltaría más!!
Si este era su objetivo, lo ha conseguido.
Jamás pensé que estuviera usted tan interesado en que el pueblo catalán quisiera la independencia.
Ha sido usted el mayor promotor de la misma. ¡Qué cosa, no?
Y mire que precisamente no creo que tenga usted el don de la palabra. Ni la capacidad y la decisión para convencer a las masas.
Pero, es tan extraña la política, y lo encuentro a usted tan contradictorio... con esa manera suya de hacer sin hacer...
Porque, por una parte nos dice que no piensa tolerar que se avance hacia el objetivo. Y, por otra, no sé cómo lo ha hecho para ir consiguiendo cada vez más adeptos.
Ciertamente, tiene usted un arte muy extraño.
Creo que hoy, 1 de octubre de 2017, hemos empezado una nueva página en la historia de España.
Y creo, sinceramente, que es una historia que empieza triste.
Triste porque está pintada del color del noentendimiento entre las partes.
Usted, y ahora me dirijo sólo a usted, es PARLAMENTARIO, es decir, que su trabajo es PARLAMENTAR. Según la RAE, parlamentar es "hablar o conversar para llegar a un acuerdo o solución". Creo que queda claro.
Y usted, señor Presidente del Gobierno de España, no ha conseguido llegar a un acuerdo con la otra parte de ninguna de las maneras.
Parece ser que lo único que le ha parecido apropiado es usar la razón de la fuerza, olvidando la fuerza de la razón.
Mal señor Presidente. Mal.
Quisiera decirle que siempre he pensado que todos tenemos derecho a decir lo que queremos. Otra cosa es que lo que queremos sea legal o posible. Pero derecho a opinar... por favor Mariano...
En serio pensaba usted que un pueblo que sale a la calle, absolutamente en paz, a pedir el derecho a decidir y un año tras otro, con la paciencia del que espera con esperanza, iba a olvidarse del tema?
Pensaba que mirando usted para otro lado el tema se iba a desdibujar?
¿En serio pensaba usted esto?
Qué desastre Presidente, qué desastre!
Qué pena oír el "a por ellos".
¿Me podría decir a por quién?
¿A por los que han entregado a los Bancos el dinero que ha dado Europa para ayudar al país y han dejado a tantísimas familias en la mismísima calle?
¿A por los que están sentados en escaños, representando al pueblo y que están imputados?
Estando en alerta terrorista 4, hace falta traer tanta policía a Catalunya? Para defendernos... ¿de quién? ¿de qué?
¿Porqué no se puede sobrevolar el cielo de Barcelona durante el día de hoy? ¿de qué o de quién hemos de tener miedo?
Señor Rajoy. Desde el máximo respeto, aunque me cueste un esfuerzo, ¿podría decirme de qué va lo suyo?
No entiendo. No entiendo nada. Esto es surrealista. Totalmente surrealista.
No me gusta. Nada.
Quiero decir que dentro de unas horas iré a ejercer mi derecho al voto. Creo que es mi derecho.Tengo 65 años y he vivido muchos sin poderlo hacer. Y sé lo que ha costado conseguirlo.
Iré a votar. Y... ¿sabe qué? que usted me ha ayudado a decidir la dirección de mi voto.
Gracias por ayudarme a tomar la decisión. Porque, pueda votar o no (todo depende de usted y "los suyos"), tengo muy claro lo que no quiero.
Que tengamos suerte. Que aquí decimos "que tinguem sort".
Y, permítame, con todo el respeto, que tengo una duda sobre ustedes. Traducida al castellano es pensar si ustedes "se han bebido el entendimiento".
Vicky Manzano

sábado, 19 de agosto de 2017

las Ramblas... vidas y pasos...

Hace mucho que no escribo nada en el blog.
La verdad es que no encuentro la forma de amigar las letras para formar palabras que se agrupen en frases que expresen el sentimiento.
Y es que, hace tiempo, no encuentro palabras...

Pero, ayer, bajando por las Ramblas de Barcelona, llenas de gente conmocionada, en un respetuoso silencio sólo roto por el "no tinc por" o "no tenim por"... miraba y pensaba en el escenario que había allí mismo 24 horas antes...

Allí quedaron el día de antes, en el suelo, en el aire... proyectos, miradas, ilusiones, esperanzas... vidas!!!

Anteayer allí, a muchos, por (en teoría), unas creencias.
A nosotros, ayer hizo 22 meses, por la muerte, que se coló por los bolsillos de la vida de Elisabet, la mayor de mis tres hijos... y de golpe, impregnó las costuras de su historia y la vistió con su color... el de la muerte.

El azar, el destino, el guión aceptado antes de venir al mundo visible... o, vetetúasaber... 
Pero al fin, la finitud de lo que creemos (absurdamente) infinito.

Y, de pronto, sales a la calle, y... la gran sorpresa: ¡la vida sigue!

Leí hace poco que "la vida només sap viure".

Y sí... joder! la Vida, de pronto mira para otro lado un momento... y, aparentemente indecisa, se bloquea... y como que ella, la vida, lleva siempre en una mano el azar y en la otra la muerte... cuando vuelve a mirar... ya no sabe qué hacer, perqué... "només sap viure". 

Y es entonces cuando de pronto nos topamos con una realidad que parece irreal. Pero que es la realidad.

Ayer, bajando por las Ramblas, sentía el sentir de la tarde anterior en aquel mismo suelo... y me parecía insultante, irrespetuosa, hasta la luz del sol ante tanto dolor esparcido por el suelo... por el aire.

No creo que sirva de consuelo a las familias... pero sentí, profundamente, que aquel mar de personas, caminando por el mismo suelo, con-sintiendo sentimientos, poníamos con nuestros pasos una especie de bálsamo de amor en un suelo lleno de tanto dolor... el único que se podía poner...

Silencios compartidos... porque no hay palabras. 
No las encuentro ante tanto dolor.

No encuentro letras que puedan formar un puzzle que cree las palabras que se puedan dar la mano para expresar el sentimiento.

Simples sentimientos y pensamientos bajando por las Ramblas.

19 de agosto de 2017

miércoles, 9 de septiembre de 2015

MIENTRAS TÚ VIAJAS...

MIENTRAS TÚ VIAJAS…



A mi hija Elisabet.
Mujer. Madre.
Respetuosa, conocedora y admiradora de la formación, de las estructuras
y de los misterios de la Madre Tierra.

Y hoy, gran madre.
Geóloga-co-formadora de la vida que crece en su vida.





Había una vez…

Había una vez esta vez.
Esta vez en la que yo querría saberte contar el cuento que pudiera ser la historia más hermosa del mundo.

Y esta vez, no sé cómo empezar. Porque tengo la sensación de que este cuento tú ya te lo sabes. Y yo, que ya he crecido algo, todavía pienso con frecuencia que los cuentos son para los niños… olvidando que en realidad son para despertar a los mayores.

Y tal vez por eso me resisto. Y sigo queriéndote contar un cuento. Y quisiera que este cuento fuera lahistoriamáshermosadelmundo.


Sé que, como todos los seres que están recorriendo el viaje hasta nuestro mundo visible, sabes de dónde vienes. Y que también sabes a dónde vas.

Y sé que eres, como todos los niños, mensajero y maestro de amor. Un peregrino en el camino de la vida. Portador de la Sonrisa de Dios, que te besó antes de emprender este viaje y que ha dejado grabada en ti la melodía de su Luz.


Y que formas parte de la geología de la vida.
Que conoces profundamente la formación de tu esencia. Y las eras de tu Esencia en el tiempo y el espacio.

Sé que sabes que formas parte de esta maravillosa naturaleza, de trocitos de los trocitos de Luz que forman el Todo. Ese Todo que, a veces, nos parece inarmónicamente armónico…

Pero que, como ajeno a nosotros, existe y avanza con su ritmo, su perfección y su belleza. Y también sus misterios.

Y que sabes, también, que en todos esos trocitos habita el Amor. En la semilla de la Flor de la Vida. La que lleva en el centro de sí misma la pura esencia de cada Ser, la que ha de dar frutos de amor al llegar a destino, según dice tu manual de viaje. La que esparcirás a lo largo de tu camino como peregrino de esta vida a la que estás a punto de llegar.


No sé si será simplemente el azar… pero es curioso, y hermoso, que tu vida haya empezado exactamente en la misma fecha en la que, unos años antes, empezó la de tu mamá. No sé si la coincidencia en las fechas es simple casualidad… o si es la causalidad la que ha movido los hilos de tu existencia.
Sé que tú sabes el porqué. Sé que tú hoy sabes cosas que yo no sé.


Cuando llegues aquí, cuando termine tu viaje con destino a la vida, me encantará contarte muchas cosas. Verte descubrir la vida y redescubrirla contigo. Seré muy feliz con ello.

Y yo intentaré explicarte ahora parte de lo que vas a ver aquí, como se lo expliqué a mi primer nieto, que llegó un año antes que tú. Y es que tú, gracias a Dios, vas a ver lo mismo que él.


Tú vas a llegar aquí hacia el final de la estación del otoño. Esa estación en la que se recogen los frutos trabajados y en la que los árboles se preparan para resistir el frío del invierno y sus hojas se convierten en una especie de mariposas con muchos tonos de amarillo que forman unas alfombras muy bonitas en las calles y en los bosques.

Antes de que caiga la última hoja de los árboles, tú ya estarás entre nosotros.
Entonces, cuando tú nazcas, los árboles dejarán volar todas sus mariposas en señal de fiesta y se prepararán para vestirse de verde cuando llegue la primavera.


Los árboles son unas plantas muy grandes. Se visten y se desnudan de hojas y nos dan sombra, frutos y flores. Son unos grandes amigos que muchas veces nos acompañan durante toda nuestra vida. Ellos no pueden andar. Siempre están en el mismo sitio. Echan sus raíces en un sitio y permanecen en él toda su vida. Es como si tuvieran un compromiso con ese trozo de tierra. Sus brazos se llaman ramas, y en ellas construyen los pájaros sus nidos. Los árboles son grandes amigos y Maestros.

Los pájaros son tan bonitos… Ellos no caminan como nosotros. Ellos tienen dos alas que les permiten planear y volar. Y su vuelo es una especie de danza que hacen mientras van cantando. Nosotros no podemos volar con el cuerpo… pero podemos hacerlo con la mente, que es invisible y libre. Es muy divertido, porque con la mente puedes desplazarte a donde tú quieras.

Creo que me estoy desordenando… Pero es que quisiera explicarte tantas cosas, que están aquí todas empujando juntitas para aparecer.


Aquí, en el planeta Tierra, estamos en el año 2015 de nuestra era. Y este es el año en el que tú vas a nacer. 

Cuando nazcas, vamos a ser muy felices, porque llevamos mucho tiempo esperándote.
Es posible que, de la alegría, lluevan de las nubes margaritas amarillas. Para nosotros, para nuestra Tribu, que es la tuya, que lluevan de las nubes margaritas amarillas es un símbolo de esperanza y de ilusión. Y tú vas a hacer que este 2015 sea un año de mucha ilusión en nuestras vidas.

En esta vida visible, tenemos tiempo y espacio. Y tú, aunque no hayas nacido a la vida visible, ya estás dentro de esas dos dimensiones.

Cuando seas más mayor, ya te enseñaremos cómo se miden tanto el tiempo como el espacio. Aunque he de decirte que los dos son un tanto extraños y a veces inclinan a la filosofía, que es algo que ya entenderás después.

Los principales espacios que tenemos aquí, son: arriba y abajo.

Arriba es lo que nosotros llamamos cielo. Y en el cielo, que básicamente es de colores azules, pero que a veces se viste de fiesta y se pinta con más colores, están el sol, la luna, las estrellas, las nubes. Y el aire, que no se ve y que también puede estar abajo.

Las estrellas tienen nombre propio. A mí me gusta mucho ver una que es muy especial y que se llama el lucero del alba o la estrella de la mañana. Me gusta porque es la mensajera que anuncia el final de la noche y el principio del día. Cuando ella empieza a brillar y a sonar, el cielo y la luna cambian de color. Vive muy cerca de la luna.

Otra estrella es el sol. El sol parece muy grande, pero no es la más grande. Lo que pasa es que es la estrella que está más cerca de nosotros, y cuando las cosas están cerca se ven más grandes. Es la estrella que nos da la vida. Nos da la luz del día y nos permite ver los colores de las cosas.

Cada día el sol se va a dormir. Entonces, el cielo se llena de lucecitas. Esas lucecitas son las estrellas. Son muy bonitas y a los hombres nos gusta mucho verlas en el cielo por las noches.  No estoy segura, pero yo pienso que algunas estrellas son suspiritos y bostezos que hace el sol mientras se duerme entre las nubes. También pienso que las estrellas tienen música. Yo creo que es la música de su luz. Estoy segura de que en muchos momentos de tu vida la oirás. Y te encantará!

Las nubes, que también están en el cielo, son muy bonitas y se desplazan. Porque las mueve el viento, que es invisible. Invisible quiere decir que no se ve con los ojos de la cara.

Aunque parezcan de algodón, dicen que las nubes están hechas de vapor de agua. Yo creo que, a veces, jugando, con las risas hacen mucho más vapor de la cuenta y se llenan tanto que no pueden con el agua y dejan caer lo que les sobra. Entonces… cierran los ojos y, a través de sus pestañas, cae agua abajo. Nosotros decimos que llueve.

Si mientras está lloviendo el sol se asoma y sonríe, en el cielo hacen una fiesta. En ese momento ponen una guirnalda muy grande que se llama Arco Iris o Arc de Sant Martí, que tiene todos los colores y una forma muy bonita.

La luna también vive en el cielo. Es preciosa y tiene algo de magia. Se despierta cuando el sol se va a dormir y se va a dormir cuando el sol se despierta. Yo creo que la luna se cansa de estar siempre igual y que es por eso que cambia tanto de forma. Muchas veces es muy grande y redonda, otras veces sólo vemos la mitad y otras es una ondita muy fina de luz. A veces, no sé por qué, no se deja ver. Dicen que está preparándose para salir nueva.

En realidad, todo lo del cielo es un poco extraño, porque como que está muy lejos, no lo podemos tocar. Creo que debe de ser divertido estar ahí, pero no te lo puedo asegurar, porque yo no he estado nunca. El cielo está muy lejos.

Cuando una persona se queda quieta mucho rato mirando al cielo, dicen que se ha quedado encantada y que no se entera de lo que pasa a su alrededor.
A mí me gusta mucho mirar al cielo y encantarme. Un día, si quieres, lo miramos y nos encantamos. Es muy divertido.

Lo que hay abajo sí que lo podemos tocar, porque nosotros estamos abajo. Está muy adornado. Hay muchos colores y tenemos flores, árboles, bosques, montañas, mares, animales y muchas cosas más.

Me gustaría que supieras de las flores. Crecen de unas bolitas muy pequeñas que se llaman semillas. Y son preciosas y de muchos colores. A veces, las flores parecen frágiles, pero son muy fuertes. Trátalas siempre con mucho cuidado y cariño. Algunas sólo viven un día, pero su camino hasta formarse ha sido largo y han hecho un gran esfuerzo. Hay que respetarlas. Debes ir con mucho cuidado para no pisar las flores que te encuentres en tus caminos.

Quiero explicarte qué es el mar. Es como el cielo, pero está abajo y tiene sonido y movimiento. Es de agua. Inmenso, que quiere decir que es muy grande. Y suele ser de color azul, aunque a veces un poco verdoso. Sabe y huele a salado y se mueve rítmicamente mientras va haciendo unos dibujos que se llaman olas y que saltan y tienen un sonido relajante y atrayente.

Yo divido el mar en tres partes: orilla, mar y raya. La orilla es el sitio en el que se mezclan la tierra y el mar. Ahí es donde las olas llegan y se van. Sin parar. Como si fuera una danza sin fin.

El mar es todo el trozo de agua. Ahí están las olas. Y suena bonito.

Y la raya es una línea horizontal que se ve al final del mar y que parece que se junte con el cielo aunque, en realidad, no es así. La raya se llama horizonte y tiene una magia especial cuando la miras. Parece el final del mar, pero no lo es. Eso forma parte de su misterio.

A veces, en el mar, se ven barcos. Algunos son muy grandes y otros muy pequeños. Es tan grande el mar, que parece que los barquitos pequeños no lo puedan navegar. Pero yo te aseguro que, si se rema y se trabaja con paciencia, los barquitos chiquititos pueden navegar y cruzar los mares.
Lo he visto muchas veces.


Me gustaría explicarte tantas cosas… Te querría hablar de los sonidos, de los colores, de las caricias, de las sonrisas, de las palabras… … … de los sentimientos…

Querría decirte que es muy importante que sepas diferenciar entre ver y mirar, porque no es lo mismo. Que sepas ver siempre con los ojos del corazón, que son los que tienen más capacidad de ver.

Que sepas escuchar, que no es lo mismo que oír. Y que lo sepas hacer desde tu esencia.

Que cultives la ternura, que es como la sonrisa del alma.

Que sonrías. Que sonrías mucho. Que sonrías siempre.
La sonrisa es un gesto que se hace con la cara, pero que sale de dentro de la persona. Es algo así como cuando habla el alma. Pero como que el alma no tiene voz, se expresa, a veces, con la sonrisa.
Y quiero que sepas que sonreír es una manera preciosa de decir “tequiero”.

Quería hablarte de los sentimientos. Son como las semillas de nuestro ser. Son los que nos hacen vibrar por dentro y forman la música de nuestra esencia más profunda.
Entre todos los sentimientos, el más grande, el que más acaricia los corazones, es el del amor.
Siéntelo. Cúidalo. Cultívalo. Vive en él.


Te contaría tantas cosas… que no sé qué contarte.
Sólo decirte que te quiero, que te queremos.
Que aquí te espera mucho, mucho amor.

Sé que, como todos los seres que están recorriendo el viaje hasta nuestro mundo visible, sabes de dónde vienes. Y que también sabes a dónde vas.

Y sé que eres, como todos los niños, mensajero y maestro de amor. Un peregrino en el camino de la vida. Portador de la Sonrisa de Dios, que te besó antes de emprender este viaje y que ha dejado grabada en ti la melodía de su Luz.

Y que formas parte de la geología de la vida.


Pido al cielo que siempre haya una luz que marque tus caminos, y que los vientos soplen a tu favor.
Y que la Sonrisa de Dios, el Alma del Universo, te bese por siempre.


Te quiero.
Abu  
Setiembre de 2015

https://youtu.be/mBOJjDXi14I


jueves, 4 de junio de 2015

Y EL FELPUDO DE LA PUERTA SEGUÍA EN EL RINCÓN...

Y EL FELPUDO DE LA PUERTA SEGUÍA EN EL RINCÓN...
Habían fregado la escalera, y la sra de la limpieza deja los felpudos enrollados al lado de cada puerta.
En esa puerta, el felpudo seguía en el rincón… nadie lo había puesto en su sitio.
Lo miré y pensé en cuántas cosas que no se ven han quedado detrás de esa puerta. Cuántos pasos pesados o sin esperanza han pisado ese felpudo.
Me siento indignada, triste, desorientada…
Acabo de vivir de cerca un deshaucio. Un deshaucio sin pancartas ni manifestaciones. Ni mossos ni personas protestando.
Se han ido de la misma forma en la que han vivido estos últimos años. Sin ruido, sin explicaciones, sin lamentos… Con la dignidad del que la tiene.
Deseo, de corazón, que les vaya muy bien. Pero veo difícil que tener las nóminas embargadas, las cuentas embargadas. La vida, con sus esperanzas y sus ilusiones, embargada, facilite el “ir bien”.
He visto a esa familia sacar fuerzas y, juntos, salir hacia una vida nueva, atada a una vida que no era de ellos.
Me pregunto qué pasará con el piso. Qué negocio hará el banco con el piso, después de haber destrozado día a día la tranquilidad de una familia.
Nos han explicado, hasta la infinita saciedad, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pero nadie nos ha dicho claramente que son ellos los que han vivido por encima de nuestras posibilidades.
Siento pena. Rabia. Impotencia. Porque el felpudo de la puerta sigue en el rincón. Con toda su historia enrollada en él mismo.
Quiero decir que pienso que los que han potenciado y llevado a cabo estas malditas historias de casas sin gente y gente sin casas, que han sido capaces de vender pisos y echar a la gente de los pisos pero seguir cobrando y luego volverlos a cobrar a los nuevos compradores, además de embargar y/o dejar sin casa a los primeros avaladores… son unos DESGRACIADORES. No creo que sean sólo desgraciados, que lo son, puesto que con ellos, conllevan desgracia por donde van. Creo que la palabra que mejor les define es DESGRACIADORES.
MALDITOS DESGRACIADORES, que desde sus despachos y sus mundos, destrozan de un plumazo la vida de muchas personas. Demasiadas.
Me recuerdan a los señores de las guerras, que también desde un despacho, deciden sobre las vidas de las personas. Todos matan. Unos vidas y todos esperanzas y trozos de vida. Malditos sean los desgraciadores.
Suerte a los que se han ido. Libre vida después de unos cuantos años de duras y angustiosas experiencias. Día a día, minuto a minuto.
Mucha suerte y buen viaje!
Aunque… el felpudo de la puerta siga en el rincón… y a mí me produzca tristeza e impotencia.
Vicky Manzano, junio de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

SOLITARIOS SIN NIDO

Observo, desdemimirada, los nidos de los árboles, que, pese al frío, el viento y la lluvia, siguen intactos, sólidos. Pero sé que si un pajarito sale del nido antes de hora o se cae, necesita de alguien para sobrevivir.

Y, a la vez, observo personas a las que el azar, los bandazos de la economía de los grandes, o vayaustéasaber qué cosa, los han echado de sus frágiles nidos y se han encontrado de pronto fuera del sistema. De ese sistema que nos parece "tan cómodo, seguro y natural". 

Y pienso en las posibilidades que tienen para poder volver a sus nidos, a su "vida normal"...
Cada vez más personas caídas del sistema. Solitarios sin nido.
La fortaleza de los nidos de los árboles y el sintecho en la puerta de mi casa en una noche fría, me hacen pensar.

Vidas solitarias caminando solas junto a vidas solitarias caminando solas. Miradas profundas que duelen al mirarlas...


Para pensar...

Mucho más fácil de entender cuando pienso que podría ser yo, tú, aquel o los otros... Cuando pienso que podríamos ser cualquiera de nosotros. 

Cualquiera de nosotros...
Triste.


Febrero de 2015




Febrero de 2015