miércoles, 9 de septiembre de 2015

MIENTRAS TÚ VIAJAS...

MIENTRAS TÚ VIAJAS…



A mi hija Elisabet.
Mujer. Madre.
Respetuosa, conocedora y admiradora de la formación, de las estructuras
y de los misterios de la Madre Tierra.

Y hoy, gran madre.
Geóloga-co-formadora de la vida que crece en su vida.





Había una vez…

Había una vez esta vez.
Esta vez en la que yo querría saberte contar el cuento que pudiera ser la historia más hermosa del mundo.

Y esta vez, no sé cómo empezar. Porque tengo la sensación de que este cuento tú ya te lo sabes. Y yo, que ya he crecido algo, todavía pienso con frecuencia que los cuentos son para los niños… olvidando que en realidad son para despertar a los mayores.

Y tal vez por eso me resisto. Y sigo queriéndote contar un cuento. Y quisiera que este cuento fuera lahistoriamáshermosadelmundo.


Sé que, como todos los seres que están recorriendo el viaje hasta nuestro mundo visible, sabes de dónde vienes. Y que también sabes a dónde vas.

Y sé que eres, como todos los niños, mensajero y maestro de amor. Un peregrino en el camino de la vida. Portador de la Sonrisa de Dios, que te besó antes de emprender este viaje y que ha dejado grabada en ti la melodía de su Luz.


Y que formas parte de la geología de la vida.
Que conoces profundamente la formación de tu esencia. Y las eras de tu Esencia en el tiempo y el espacio.

Sé que sabes que formas parte de esta maravillosa naturaleza, de trocitos de los trocitos de Luz que forman el Todo. Ese Todo que, a veces, nos parece inarmónicamente armónico…

Pero que, como ajeno a nosotros, existe y avanza con su ritmo, su perfección y su belleza. Y también sus misterios.

Y que sabes, también, que en todos esos trocitos habita el Amor. En la semilla de la Flor de la Vida. La que lleva en el centro de sí misma la pura esencia de cada Ser, la que ha de dar frutos de amor al llegar a destino, según dice tu manual de viaje. La que esparcirás a lo largo de tu camino como peregrino de esta vida a la que estás a punto de llegar.


No sé si será simplemente el azar… pero es curioso, y hermoso, que tu vida haya empezado exactamente en la misma fecha en la que, unos años antes, empezó la de tu mamá. No sé si la coincidencia en las fechas es simple casualidad… o si es la causalidad la que ha movido los hilos de tu existencia.
Sé que tú sabes el porqué. Sé que tú hoy sabes cosas que yo no sé.


Cuando llegues aquí, cuando termine tu viaje con destino a la vida, me encantará contarte muchas cosas. Verte descubrir la vida y redescubrirla contigo. Seré muy feliz con ello.

Y yo intentaré explicarte ahora parte de lo que vas a ver aquí, como se lo expliqué a mi primer nieto, que llegó un año antes que tú. Y es que tú, gracias a Dios, vas a ver lo mismo que él.


Tú vas a llegar aquí hacia el final de la estación del otoño. Esa estación en la que se recogen los frutos trabajados y en la que los árboles se preparan para resistir el frío del invierno y sus hojas se convierten en una especie de mariposas con muchos tonos de amarillo que forman unas alfombras muy bonitas en las calles y en los bosques.

Antes de que caiga la última hoja de los árboles, tú ya estarás entre nosotros.
Entonces, cuando tú nazcas, los árboles dejarán volar todas sus mariposas en señal de fiesta y se prepararán para vestirse de verde cuando llegue la primavera.


Los árboles son unas plantas muy grandes. Se visten y se desnudan de hojas y nos dan sombra, frutos y flores. Son unos grandes amigos que muchas veces nos acompañan durante toda nuestra vida. Ellos no pueden andar. Siempre están en el mismo sitio. Echan sus raíces en un sitio y permanecen en él toda su vida. Es como si tuvieran un compromiso con ese trozo de tierra. Sus brazos se llaman ramas, y en ellas construyen los pájaros sus nidos. Los árboles son grandes amigos y Maestros.

Los pájaros son tan bonitos… Ellos no caminan como nosotros. Ellos tienen dos alas que les permiten planear y volar. Y su vuelo es una especie de danza que hacen mientras van cantando. Nosotros no podemos volar con el cuerpo… pero podemos hacerlo con la mente, que es invisible y libre. Es muy divertido, porque con la mente puedes desplazarte a donde tú quieras.

Creo que me estoy desordenando… Pero es que quisiera explicarte tantas cosas, que están aquí todas empujando juntitas para aparecer.


Aquí, en el planeta Tierra, estamos en el año 2015 de nuestra era. Y este es el año en el que tú vas a nacer. 

Cuando nazcas, vamos a ser muy felices, porque llevamos mucho tiempo esperándote.
Es posible que, de la alegría, lluevan de las nubes margaritas amarillas. Para nosotros, para nuestra Tribu, que es la tuya, que lluevan de las nubes margaritas amarillas es un símbolo de esperanza y de ilusión. Y tú vas a hacer que este 2015 sea un año de mucha ilusión en nuestras vidas.

En esta vida visible, tenemos tiempo y espacio. Y tú, aunque no hayas nacido a la vida visible, ya estás dentro de esas dos dimensiones.

Cuando seas más mayor, ya te enseñaremos cómo se miden tanto el tiempo como el espacio. Aunque he de decirte que los dos son un tanto extraños y a veces inclinan a la filosofía, que es algo que ya entenderás después.

Los principales espacios que tenemos aquí, son: arriba y abajo.

Arriba es lo que nosotros llamamos cielo. Y en el cielo, que básicamente es de colores azules, pero que a veces se viste de fiesta y se pinta con más colores, están el sol, la luna, las estrellas, las nubes. Y el aire, que no se ve y que también puede estar abajo.

Las estrellas tienen nombre propio. A mí me gusta mucho ver una que es muy especial y que se llama el lucero del alba o la estrella de la mañana. Me gusta porque es la mensajera que anuncia el final de la noche y el principio del día. Cuando ella empieza a brillar y a sonar, el cielo y la luna cambian de color. Vive muy cerca de la luna.

Otra estrella es el sol. El sol parece muy grande, pero no es la más grande. Lo que pasa es que es la estrella que está más cerca de nosotros, y cuando las cosas están cerca se ven más grandes. Es la estrella que nos da la vida. Nos da la luz del día y nos permite ver los colores de las cosas.

Cada día el sol se va a dormir. Entonces, el cielo se llena de lucecitas. Esas lucecitas son las estrellas. Son muy bonitas y a los hombres nos gusta mucho verlas en el cielo por las noches.  No estoy segura, pero yo pienso que algunas estrellas son suspiritos y bostezos que hace el sol mientras se duerme entre las nubes. También pienso que las estrellas tienen música. Yo creo que es la música de su luz. Estoy segura de que en muchos momentos de tu vida la oirás. Y te encantará!

Las nubes, que también están en el cielo, son muy bonitas y se desplazan. Porque las mueve el viento, que es invisible. Invisible quiere decir que no se ve con los ojos de la cara.

Aunque parezcan de algodón, dicen que las nubes están hechas de vapor de agua. Yo creo que, a veces, jugando, con las risas hacen mucho más vapor de la cuenta y se llenan tanto que no pueden con el agua y dejan caer lo que les sobra. Entonces… cierran los ojos y, a través de sus pestañas, cae agua abajo. Nosotros decimos que llueve.

Si mientras está lloviendo el sol se asoma y sonríe, en el cielo hacen una fiesta. En ese momento ponen una guirnalda muy grande que se llama Arco Iris o Arc de Sant Martí, que tiene todos los colores y una forma muy bonita.

La luna también vive en el cielo. Es preciosa y tiene algo de magia. Se despierta cuando el sol se va a dormir y se va a dormir cuando el sol se despierta. Yo creo que la luna se cansa de estar siempre igual y que es por eso que cambia tanto de forma. Muchas veces es muy grande y redonda, otras veces sólo vemos la mitad y otras es una ondita muy fina de luz. A veces, no sé por qué, no se deja ver. Dicen que está preparándose para salir nueva.

En realidad, todo lo del cielo es un poco extraño, porque como que está muy lejos, no lo podemos tocar. Creo que debe de ser divertido estar ahí, pero no te lo puedo asegurar, porque yo no he estado nunca. El cielo está muy lejos.

Cuando una persona se queda quieta mucho rato mirando al cielo, dicen que se ha quedado encantada y que no se entera de lo que pasa a su alrededor.
A mí me gusta mucho mirar al cielo y encantarme. Un día, si quieres, lo miramos y nos encantamos. Es muy divertido.

Lo que hay abajo sí que lo podemos tocar, porque nosotros estamos abajo. Está muy adornado. Hay muchos colores y tenemos flores, árboles, bosques, montañas, mares, animales y muchas cosas más.

Me gustaría que supieras de las flores. Crecen de unas bolitas muy pequeñas que se llaman semillas. Y son preciosas y de muchos colores. A veces, las flores parecen frágiles, pero son muy fuertes. Trátalas siempre con mucho cuidado y cariño. Algunas sólo viven un día, pero su camino hasta formarse ha sido largo y han hecho un gran esfuerzo. Hay que respetarlas. Debes ir con mucho cuidado para no pisar las flores que te encuentres en tus caminos.

Quiero explicarte qué es el mar. Es como el cielo, pero está abajo y tiene sonido y movimiento. Es de agua. Inmenso, que quiere decir que es muy grande. Y suele ser de color azul, aunque a veces un poco verdoso. Sabe y huele a salado y se mueve rítmicamente mientras va haciendo unos dibujos que se llaman olas y que saltan y tienen un sonido relajante y atrayente.

Yo divido el mar en tres partes: orilla, mar y raya. La orilla es el sitio en el que se mezclan la tierra y el mar. Ahí es donde las olas llegan y se van. Sin parar. Como si fuera una danza sin fin.

El mar es todo el trozo de agua. Ahí están las olas. Y suena bonito.

Y la raya es una línea horizontal que se ve al final del mar y que parece que se junte con el cielo aunque, en realidad, no es así. La raya se llama horizonte y tiene una magia especial cuando la miras. Parece el final del mar, pero no lo es. Eso forma parte de su misterio.

A veces, en el mar, se ven barcos. Algunos son muy grandes y otros muy pequeños. Es tan grande el mar, que parece que los barquitos pequeños no lo puedan navegar. Pero yo te aseguro que, si se rema y se trabaja con paciencia, los barquitos chiquititos pueden navegar y cruzar los mares.
Lo he visto muchas veces.


Me gustaría explicarte tantas cosas… Te querría hablar de los sonidos, de los colores, de las caricias, de las sonrisas, de las palabras… … … de los sentimientos…

Querría decirte que es muy importante que sepas diferenciar entre ver y mirar, porque no es lo mismo. Que sepas ver siempre con los ojos del corazón, que son los que tienen más capacidad de ver.

Que sepas escuchar, que no es lo mismo que oír. Y que lo sepas hacer desde tu esencia.

Que cultives la ternura, que es como la sonrisa del alma.

Que sonrías. Que sonrías mucho. Que sonrías siempre.
La sonrisa es un gesto que se hace con la cara, pero que sale de dentro de la persona. Es algo así como cuando habla el alma. Pero como que el alma no tiene voz, se expresa, a veces, con la sonrisa.
Y quiero que sepas que sonreír es una manera preciosa de decir “tequiero”.

Quería hablarte de los sentimientos. Son como las semillas de nuestro ser. Son los que nos hacen vibrar por dentro y forman la música de nuestra esencia más profunda.
Entre todos los sentimientos, el más grande, el que más acaricia los corazones, es el del amor.
Siéntelo. Cúidalo. Cultívalo. Vive en él.


Te contaría tantas cosas… que no sé qué contarte.
Sólo decirte que te quiero, que te queremos.
Que aquí te espera mucho, mucho amor.

Sé que, como todos los seres que están recorriendo el viaje hasta nuestro mundo visible, sabes de dónde vienes. Y que también sabes a dónde vas.

Y sé que eres, como todos los niños, mensajero y maestro de amor. Un peregrino en el camino de la vida. Portador de la Sonrisa de Dios, que te besó antes de emprender este viaje y que ha dejado grabada en ti la melodía de su Luz.

Y que formas parte de la geología de la vida.


Pido al cielo que siempre haya una luz que marque tus caminos, y que los vientos soplen a tu favor.
Y que la Sonrisa de Dios, el Alma del Universo, te bese por siempre.


Te quiero.
Abu  
Setiembre de 2015

https://youtu.be/mBOJjDXi14I


jueves, 4 de junio de 2015

Y EL FELPUDO DE LA PUERTA SEGUÍA EN EL RINCÓN...

Y EL FELPUDO DE LA PUERTA SEGUÍA EN EL RINCÓN...
Habían fregado la escalera, y la sra de la limpieza deja los felpudos enrollados al lado de cada puerta.
En esa puerta, el felpudo seguía en el rincón… nadie lo había puesto en su sitio.
Lo miré y pensé en cuántas cosas que no se ven han quedado detrás de esa puerta. Cuántos pasos pesados o sin esperanza han pisado ese felpudo.
Me siento indignada, triste, desorientada…
Acabo de vivir de cerca un deshaucio. Un deshaucio sin pancartas ni manifestaciones. Ni mossos ni personas protestando.
Se han ido de la misma forma en la que han vivido estos últimos años. Sin ruido, sin explicaciones, sin lamentos… Con la dignidad del que la tiene.
Deseo, de corazón, que les vaya muy bien. Pero veo difícil que tener las nóminas embargadas, las cuentas embargadas. La vida, con sus esperanzas y sus ilusiones, embargada, facilite el “ir bien”.
He visto a esa familia sacar fuerzas y, juntos, salir hacia una vida nueva, atada a una vida que no era de ellos.
Me pregunto qué pasará con el piso. Qué negocio hará el banco con el piso, después de haber destrozado día a día la tranquilidad de una familia.
Nos han explicado, hasta la infinita saciedad, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pero nadie nos ha dicho claramente que son ellos los que han vivido por encima de nuestras posibilidades.
Siento pena. Rabia. Impotencia. Porque el felpudo de la puerta sigue en el rincón. Con toda su historia enrollada en él mismo.
Quiero decir que pienso que los que han potenciado y llevado a cabo estas malditas historias de casas sin gente y gente sin casas, que han sido capaces de vender pisos y echar a la gente de los pisos pero seguir cobrando y luego volverlos a cobrar a los nuevos compradores, además de embargar y/o dejar sin casa a los primeros avaladores… son unos DESGRACIADORES. No creo que sean sólo desgraciados, que lo son, puesto que con ellos, conllevan desgracia por donde van. Creo que la palabra que mejor les define es DESGRACIADORES.
MALDITOS DESGRACIADORES, que desde sus despachos y sus mundos, destrozan de un plumazo la vida de muchas personas. Demasiadas.
Me recuerdan a los señores de las guerras, que también desde un despacho, deciden sobre las vidas de las personas. Todos matan. Unos vidas y todos esperanzas y trozos de vida. Malditos sean los desgraciadores.
Suerte a los que se han ido. Libre vida después de unos cuantos años de duras y angustiosas experiencias. Día a día, minuto a minuto.
Mucha suerte y buen viaje!
Aunque… el felpudo de la puerta siga en el rincón… y a mí me produzca tristeza e impotencia.
Vicky Manzano, junio de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

SOLITARIOS SIN NIDO

Observo, desdemimirada, los nidos de los árboles, que, pese al frío, el viento y la lluvia, siguen intactos, sólidos. Pero sé que si un pajarito sale del nido antes de hora o se cae, necesita de alguien para sobrevivir.

Y, a la vez, observo personas a las que el azar, los bandazos de la economía de los grandes, o vayaustéasaber qué cosa, los han echado de sus frágiles nidos y se han encontrado de pronto fuera del sistema. De ese sistema que nos parece "tan cómodo, seguro y natural". 

Y pienso en las posibilidades que tienen para poder volver a sus nidos, a su "vida normal"...
Cada vez más personas caídas del sistema. Solitarios sin nido.
La fortaleza de los nidos de los árboles y el sintecho en la puerta de mi casa en una noche fría, me hacen pensar.

Vidas solitarias caminando solas junto a vidas solitarias caminando solas. Miradas profundas que duelen al mirarlas...


Para pensar...

Mucho más fácil de entender cuando pienso que podría ser yo, tú, aquel o los otros... Cuando pienso que podríamos ser cualquiera de nosotros. 

Cualquiera de nosotros...
Triste.


Febrero de 2015




Febrero de 2015

domingo, 7 de diciembre de 2014

LA ORTOTIPOGRAFÍA DE LA VIDA

La vida, nuestra vida, la escribimos cada día.
Y llenamos las páginas de nuestro libro en blanco como si la historia no tuviera final.

Pero, un dia, sin avisar..., la vida nos sorprenderá.
Y eliminará de un soplido dos puntos a los tres suspensivos de nuestras lineas...
Y pondrá su punto final sin posibilidad de corrección ortotipográfica
... .. .

Es bueno estar preparados para dejar marchar esos dos puntitos.

Y es bueno que, después de ese punto final, cuando ya no haya comas, ni "enters", ni paréntesis para diferenciar conceptos...
cuando ya no quede de nosotros nada visible en el mundo material...
cuando ya sólo queden nuestras verdaderas huellas...
las que salen denuestra esencia...
éstas sean de amor.

Y que, pequeñas pero libres, vayan cubriendo espacios vacíos...

Y los llenen de semillas de verdadero amor.
Del que es capaz de germinar, crecer en libertad y multiplicarse sin fin.

Sin punto final


(Reflexiones de tres años de escritura y correcciones ortotipográficas)

domingo, 16 de noviembre de 2014

DESDELAVENTANA DE UN HOSPITAL


Desdelaventana de un hospital:

Existe una gran diferencia, en el paisaje, desde el lado que se mire.


Desde dentro del hospital, el paisaje que se aprecia es multicolor, rítmico, armónico.


La vida sigue sus ciclos...

Avanzando... impasible, imperturbable...

Con su fuerza en una mano y el azar en la otra.
Caminando... como si fuera ajena a todo lo q no vaya firmemente de su mano.


Vida fuerte. Vida llena de vida... Y de vidas.


Dentro, al otroladodelaventana, cientos de mundos... 


Distintos colores y texturas.
Múltiples sensaciones.
Ritmos lentos, acelerados... serenos.


La vida y la muerte danzando juntas en el mismo escenario.
La ilusión y el dolor jugando al escondite por los rincones.


Y todos los trozos de vida, desde distintas zonas, intentando coger la mano de la pura esencia de la vida...

Mirada enriquecedora...

desdemimirada... dos miradas de la ventana


7 de noviembre de 2014


martes, 30 de septiembre de 2014

ME ESTÁS CONTANDO UN CUENTO...!!


ME ESTÁS CONTANDO UN CUENTO...!!




A mi nieto Guiu.
Peregrino por los caminos de la vida.
Y, como todos los niños, Maestro de Amor.




Había una vez...

Había una vez en la que yo quise contarte un cuento. Esa vez, yo quería contarte la historia más hermosa del mundo... 
Y te conté "Pensando en ti".


Hoy, es otra vez. Y esta vez está llena de magia. Porque tú has nacido a la vida visible de la mano del Amor.

Al fin has llegado al final del viaje. Ya estás en la Estación de la Vida Visible, la que está dentro de la dimensión Tiempo-Espacio.

En esa dimensión, en la Estación de la Vida Visible, te esperaba un suelo lleno de chispitas de estrellas, que se han unido, como por arte de magia, con las chispitas que tú traías desde el inicio de tu viaje.


La verdad es que querría contarte un cuento... pero hoy, no puedo...

Porque eres tú el que me lo cuenta a mí.

Eres tú el que me cuenta la repetida historia de la vida naciendo a la vida.

Eres tú el que me ha dejado ver una vez más LoMásBonitoDelMundo. Y me ha permitido oír la música de la luz de las estrellas.
!Gracias!

Sé que llevas la semilla de la Sonrisa de Dios en tu Alma. Y sé que la sabrás esparcir por los corazones.
Porque sé que, en un bolsillo de tu corazón, llevas tu Manual de viaje en el que está escrita tu Misión Personal. Y que te han sido concedidos todos los Dones y las Herramientas para que así sea.


Deseo, desde lo más profundo de mi corazón, que tu alma se llene de las cosas hermosas de la vida y de las almas que encuentres en tus caminos.

Que conozcas en toda su dimensión el amor, las caricias, la ternura, la gratitud, la generosidad y la alegría...

Que la Luz de la Luz te ilumine por siempre y sepas esparcirla como polvo de estrellas.


Te quería contar un cuento. Porque sé que a todos los niños del mundo les gusta que les cuenten cuentos. Y quiero contarte muchos cuentos para dormirte y muchos para despertarte.

Pero, ahora mismo, tú me has contado el cuento que cuenta LoMásBonitoDelMundo. Y me has recordado que los cuentos no son para dormir a los niños, sino para despertar a los mayores.

Gracias Guiu por recordarme la esencia de la esencia de la vida. Gracias por tu vida y por tu amor.

Lo más tierno de mi corazón, saluda agradece y abraza a lo más tierno de tu corazón.


Tu Abu :)

30 de setiembre de 2014



jueves, 24 de abril de 2014

PENSANDO EN TI

PENSANDO EN TI...


A mi hija Núria.
Viva y portadora de vida.



Había una vez…

Había una vez en la que yo quería contarte un cuento.
El que contara la historia más hermosa del mundo.
Esa vez es esta vez.
Y ese cuento es para ti.

No te veo ni te oigo, pero sé que tu corazón late.
Y sé que vas de la mano de la vida, que te da forma y te hace crecer.
En la forma y en el fondo.
Y sé que, aunque no me oigas ni me leas, puedes oír mi corazón,
porque los cuentos, que siempre tienen trozos de magia, son capaces de llevar los mensajes a su destino.
Sé que este cuento te gustará. Porque a todos los niños del mundo les gusta que les cuenten cuentos.
Los mayores pensamos con frecuencia que los cuentos son para dormir a los niños. Pero no es así. En realidad, los cuentos son para despertarlos. Y es que los cuentos, despiertan muchas cosas.

Así, en el mundo de la magia, empieza tu cuento. Y dice…

Había una vez un Ser que salió de la Estación de la Vida Invisible, aquella que está en una dimensión fuera del Tiempo y el Espacio, con destino a la Estación de la Vida Visible, la que está dentro de una dimensión con Tiempo y Espacio.
Ese Ser ya era. Y ya tenía esencia propia. Ya conocía muchos secretos de la vida y del amor y sabía leer entre las líneas del Tiempo.

Había emprendido el viaje con la semilla de la Sonrisa de la Luz
en su Alma. Y sabía que esa semilla germinaría en su corazón y daría frutos de amor que tenía que esparcir y sembrar en su viaje por los corazones al llegar a la Estación de la Vida Visible... esa que tiene Tiempo y Espacio.

Y esa vez, el Ser viajaba de nuevo con equipaje propio. Y, como todos los seres que nacen a la Vida Visible, viajaba para cumplir y dejar escrita su Misión Personal. Para ello, antes de iniciar el Viaje, había recibido los Dones y las Herramientas para que su Alma pudiera cumplir su Misión Personal: esparcir esos dones en su viaje por los corazones y sembrar su camino con semillas de amor.

Así fue como empezó…

Ese Ser eres tú. Tú, que estás casi a medio viaje hacia nuestro mundo visible, en el que nosotros te esperamos con amor y la vida te espera con todos sus regalos, colores y texturas.

Esa vez, la vida visible primaveraba de nuevo.
La primavera es esa época del año en la que la vida brota por todos los rincones.

Me gusta que estés creciendo en primavera, porque vas al mismo ritmo que la naturaleza. Y así, cuando veo los brotes de los árboles, las flores y los campos, pienso que tu vida brota con la misma fuerza.
Y me gusta.

La próxima primavera tú ya lo verás con los ojos físicos. Yo, si puedo, aunque tú no lo entiendas del todo, te lo explicaré, te lo enseñaré… para que lo sientas.

Quisiera explicarte tantas cosas… tienes tantas cosas para ver, oler, tocar, oír, sentir…Tienes toda tu vida por delante, tu cuaderno lleno de páginas en blanco para escribir…

En la vida de aquí fuera, tenemos tiempo. Tiempo y espacio.
Tú ya estás dentro de esas dos dimensiones. Por eso sabemos la probable fecha de tu llegada.
Al estar sujetos a las leyes del tiempo, los hombres, para no perdernos, lo medimos y lo dividimos en muchas partes: siglos, años, meses, semanas, días, horas, minutos, segundos...

Actualmente estamos en el año 2014 de nuestra era, y es el año en el que tú vas a nacer.

Para nosotros tú vas a hacer grande este año. Va a ser un año de ternuras y brotes de vida. Un año de cambios y tiempos felices.
Cada día que pasa tú tienes un día más de vida. Y a nosotros nos queda un día menos para poder abrazarte.

Como te he dicho antes, aquí también tenemos espacio. Y también se puede medir.
He de decirte que tanto el tiempo como el espacio son un tanto extraños. Y lo son porque a veces nos parecen contradictorios: a veces, un año puede parecer muy corto y otras, un minuto, muy largo.
Ya te he dicho que son un poco extraños.

Al estar en una dimensión con espacio, tenemos arriba y abajo.
Arriba es lo que nosotros llamamos cielo. Y en el cielo están las estrellas, el sol, la luna, las nubes, el aire…

Las estrellas son preciosas y los hombres nos guiamos muchas veces por su luz. Yo tengo la creencia de que tienen música. Le llamo la música de la luz de las estrellas. Es muy dulce. Un día la oirás. Seguro. Y seguro que te gusta.

Hay una estrella especial. Se llama el Lucero del Alba, o la Estrella de la Mañana. Es la mensajera que nos anuncia el final de la noche y el principio del día. Es preciosa. Vive cerca de la Luna.

También tenemos el sol. El sol es la estrella que está más cerca de nosotros. Por eso se ve tan grande. Porque cuando las cosas están cerca, se ven más grandes. Es la estrella que nos da la luz del día. Y nos da vida. Hace que veamos las cosas muy bonitas, porque podemos ver los colores.

Cuando el sol se va a dormir, el cielo se llena de lucecitas. Esas lucecitas son las estrellas. Tienen nombre y luz propios. No lo sé seguro, pero yo pienso que hay estrellas que son suspiros y bostezos que hace el sol mientras duerme entre las nubes.

Las nubes también son muy bonitas y juguetonas. Pueden moverse o dejarse llevar por el viento, que es invisible, que quiere decir que no se ve con los ojos de la cara. Cambian de forma y de color y tienen mucho espacio para desplazarse.

Las nubes están hechas de vapor de agua y a veces, jugando, yo creo que con las risas, hacen más vapor de la cuenta, y se llenan tanto que tienen que dejar caer el vapor de agua que les sobra. Entonces cierran los ojos y a través de sus pestañas cae agua abajo. Nosotros decimos que llueve.

Si mientras llueve de día el sol se asoma a mirar, en el cielo hay una fiesta. Entonces ponen una especie de guirnalda enorme que se llama Arco Iris. Tiene todos los colores y una forma muy bonita.
Te va a encantar.

En el cielo también está la luna. La luna es tan bonita que muchas personas están enamoradas de ella. Se despierta cuando el sol se va a dormir y se va a dormir cuando el sol se despierta.
La luna también cambia de forma. A veces es muy grande y redonda, otras como una ondita de plata muy fina, otras parece que le falte un trozo, y otras veces no se deja ver.

A veces, la luna que es tan variable, quiere jugar con el sol y entonces se queda durante el día con él en el mismo cielo.

Ahí arriba creo que todos juegan. Pero no te lo puedo decir seguro, porque el cielo está muy lejos y yo no he estado nunca allí.

Cuando alguien se queda mucho rato mirando al cielo, a veces dicen que se ha quedado encantado y que no se entera de lo que pasa aquí abajo. A mí me gusta mucho mirar al cielo y quedarme encantada. Si quieres, un día lo miramos y nos encantamos. Te gustará. Es muy divertido.

Eso es parte de lo que, aparentemente, tenemos encima de nosotros, lo que está arriba.
Nosotros estamos abajo.

Acaba de pasar un pájaro. Son tan bonitos los pájaros…
Ellos no caminan, vuelan. No tienen brazos y piernas como nosotros, tienen dos patas y dos alas que despliegan para planear y volar. Debe de ser muy bonito poder volar y ver todo desde arriba.
El vuelo de los pájaros es una especie de danza.

Otro rato te contaré lo que es una danza. Aunque tú, ahora ya estás viviendo la danza de la vida.

Tú no tienes alas en el cuerpo, o sea que no podrás volar. Tendrás que aprender a caminar. Aunque con la mente sí que podrás volar, porque la mente es libre. Y con ella podrás viajar a donde quieras y recorrer muchos mundos.

Abajo tenemos, básicamente, el suelo que pisamos, las cosas que podemos tocar. Y está muy adornado. Tenemos flores, árboles, montañas, mares, animales...

Quiero hablarte de las flores. Las flores son unas plantas preciosas que crecen de unos granitos muy pequeños que se llaman semillas. Las hay de muchos colores, tamaños, olores, texturas… El aire, que muchas veces hace el trabajo de sembrador, transporta las semillas de un lado a otro y hace que crezcan flores hasta en los sitios más ásperos.
Las flores, a veces, parecen frágiles, pero son muy fuertes. De todas formas, hay que tratarlas con mucho cuidado y cariño. A veces sólo viven un día, pero su camino hasta brotar, ha sido largo. Y eso hay que respetarlo. Debes de vigilar no pisar las flores que te encuentres en tus caminos.

Los árboles son como unas plantas muy grandes. Dan sombra, frutos, flores. Son grandes amigos que nos acompañan a veces durante toda nuestra vida.

Muchos árboles tienen mucha historia en sus raíces. Son adaptables al clima en el que están, flexibles para no romperse si están en una zona que hace viento y sólidos y firmes en las zonas estables. Son fieles a la tierra en la que están y, si el clima u otras circunstancias que a veces provocamos los hombres, les hacen tambalearse, buscan fuerza en sus raíces y se sujetan firmes a la tierra.
Para mí son grandes Maestros.

Verás que, muchos árboles, al llegar la primavera se visten de hojas para darnos sombra en verano. Si no nos dieran sombra, tendríamos mucho calor. Luego, cuando llega el otoño las dejan caer, dejando una alfombra dorada en nuestros suelos. Así protegen a sus hojas del frío del invierno y nos quitan el manto que tapaba el sol, dejando que pase el calor del sol durante el invierno. En invierno hace frío.

Quiero también contarte qué es el mar. El mar es como el cielo, pero está abajo y tiene sonido y movimiento. Y es de agua. Es inmenso. Suele ser azul, y a veces un poco verdoso. Y huele a salado.
Se mueve rítmicamente mientras va haciendo unos dibujos que se llaman olas que saltan y emiten un sonido relajante y atrayente.

Yo divido el mar en tres partes: orilla, mar y raya. La orilla es el sitio donde se mezclan la tierra y el mar, donde acaban las olas.
El mar es todo el trozo de agua con bailes de olas y sonidos.
Y la raya es una línea horizontal que está al final del mar y que parece que se junte con el cielo. Esa raya tiene una magia especial cuando la miras, y parece que sea el final del mar, pero no lo es.
Eso forma parte de su misterio.

Me acabo de dar cuenta de que te estoy hablando de colores, tamaños, olores, sabores, sonidos, texturas… y tú no sabes todavía lo que son. Los conocerás cuando aprendas a desarrollar tus sentidos.

Tanto para ti como para nosotros, eso será un descubrimiento maravilloso. Es muy divertido ver, oír, tocar, oler y chupar las cosas. Cuanto más lo haces, más aprendes y más conoces. Y también sientes más cosas bonitas.

También tendrás que aprender a ver y mirar, que no es lo mismo.
Te conocerás y reconocerás. Sabrás que tienes brazos y piernas.
Aprenderás a coger cosas, a gatear, a caminar…
A la vez, aprenderás a oír y a escuchar, que tampoco es lo mismo.
A emitir sonidos y a comunicarte.

Y, una cosa muy importante: aprenderás a distinguir la ternura en las voces, y disfrutar de las caricias. Y algo que a todos nosotros nos hará muy felices: aprenderás a sonreír.
La sonrisa es un gesto que se hace con la cara, pero que sale de dentro de la persona.
Es algo así como cuando habla el alma. Pero como que el alma no tiene voz, a veces se expresa con la sonrisa.

Quisiera explicarte también que existen muchas cosas que no se ven con los ojos de la cara, por ejemplo, los sentimientos. Ellos son como las semillas o la música de nuestras almas, son los que nos hacen vibrar por dentro y consiguen que nuestra cara, nuestros ojos y nuestras acciones tengan un color u otro.

Entre todos los sentimientos, el que más me gusta a mí, el que me parece más grande y el que más acaricia el corazón, es el del amor. Conócelo.

A medida que tu cuerpo crezca, es muy importante que crezca tu capacidad de amar y de sentir el amor. Es lo que te enseñará a caminar por la vida que estás empezando. Y será la mejor semilla que puedes llevar en el corazón. Es muy importante que lo sientas y que lo transmitas hasta la más recóndita de las células de tu cuerpo y hasta el último rinconcito de tu alma.

Te podría contar muchas cosas más… pero tú ya sabes muchas.
Y otras muchas las tienes que ir descubriendo tú, caminando tu camino.
Sólo decirte que puedes estar muy feliz, porque aquí, en el mundo visible, te espera mucho, mucho amor.

Y recordarte cómo empezó todo…

Había una vez un Ser que salió de la Estación de la Vida Invisible, aquella que está en una dimensión fuera del Tiempo y el Espacio, con destino a la Estación de la Vida Visible, la que está dentro de una dimensión con Tiempo y Espacio.
Ese Ser ya era. Y ya tenía esencia propia. Ya conocía muchos secretos de la vida y del amor y sabía leer entre las líneas del Tiempo.

Había emprendido el viaje con la semilla de la Sonrisa de la Luz
en su Alma. Y sabía que esa semilla germinaría en su corazón y daría frutos de amor que tenía que esparcir y sembrar en su viaje por los corazones al llegar a la Estación de la Vida Visible... esa que tiene Tiempo y Espacio.

Y esa vez, el Ser viajaba de nuevo con equipaje propio. Y, como todos los seres que nacen a la Vida Visible, viajaba para cumplir y dejar escrita su Misión Personal. Para ello, antes de iniciar el Viaje, había recibido los Dones y las Herramientas para que su Alma pudiera cumplir su Misión Personal: esparcir esos dones en su viaje por los corazones y sembrar su camino con semillas de amor.

Así fue como empezó…

Había una vez en la que yo quería contarte un cuento.
El que contara la historia más hermosa del mundo.
Esa vez es esta vez.
Y ese cuento es para ti.

Vicky Manzano
Sant Jordi 2014