domingo, 24 de noviembre de 2013

HABÍA UNA VEZ... LA VIDA Y EL AMOR

Había una vez…


la vida, que, caprichosa ella, caminaba de la mano  del azar

y el amor, que, generoso él, iba siempre con el corazón en la mano.




Y había una vez en la que la vida y el amor… se miraron
y vieron que querían caminar juntos.




Y así fue, y sólo así, como empezaron a caminar juntos la vida y el amor:
con el corazón en una mano y el azar en la otra.


Y así fue, y sólo así, como la vida y el amor, con las manos que les quedaban libres, se unieron…


 … … …



Y pasó que hubo muchas, muchas, muchas, muchas, muchas veces…
Infinidad de veces…



Y pasó que todas esas veces, la vida y el amor se volvieron a mirar.



Y pasó que, siempre que se miraron, la vida y el amor decidieron seguir caminando juntos.

Con el corazón en una mano.
Y sabiendo que el azar, permanentemente juguetón, haría de las suyas.



Eso pasó desde que la vida y el amor se miraron y decidieron caminar juntos para siempre.


Porque había una vez que estaba tan llena de veces de vida. Estaba tan llena de veces de amor, que consiguió hacer malabares con los dos para que, un día, se pudiera contar que…




Había una vez…

domingo, 13 de octubre de 2013

LO QUE CREEMOS QUE NO SE VE


¿Qué vemos?

Vemos lo que miramos.

Y, ¿qué miramos?

Miramos aquello que nos llama la atención.

O miramos aquello que buscamos.

O miramos esa menudencia que, en la inmensidad de un bosque, se nos presenta, como si se ampliara, en centro del escenario y de pronto… la vemos! Aquello que está en nuestra vida pero que, aún mirándolo, no lo habíamos visto.

Y, si nos volvemos niños, si nuestra parte de niño asoma la curiosidad por las pestañas de la vida, empezamos a mirar, a buscar, a descubrir… Porque desde esa curiosidad de niños, queremos aprender…

Y es entonces cuando vemos olores que tienen sabor.

Y sabores que tienen color.

Y colores que tienen tacto.

Y, si vamos más allá, si nos hacemos todavía más niños, podemos ver algo en el aire: Las Emociones.

Sí! Las emociones… esas sensaciones juguetonas que bailan y corren en el tiempo y a velocidad vertiginosa y nos rozan, dejando mayor o menor huella, o se quedan remolonas en nuestro corazón.

Y que, como por arte de magia, transmutan en un plis la textura de nuestro sentimiento y, si seguimos de la mano de la racionalidad, nos obligan a hacer verdaderos malabares que nunca nos hubiéramos imaginado capaces de realizar.

Son esas sensaciones que tenemos cuando estamos en una reunión y decimos que el ambiente “se puede cortar con cuchillo”, o “qué buen rollo se respira”.


Nos pensamos que sólo existe lo que “vemos”. Que no podemos mirar más allá… pero, cuando dejamos de lado nuestra parte racional, empezamos a percibir cada vez más las imágenes que no se ven con los ojos de la cara, pero que condicionan nuestros personales paisajes.


Hace un tiempo, estaba en una reunión. La gente hablaba, gesticulaba, escuchaba… y, de pronto, sentí la necesidad de alejarme, de dejar aparcada la mente racional y ver las emociones.

Ohh!! No sé cuánto duró. No sé dónde me fui. Pero fue a la vez curioso, divertido, inquietante, didáctico, aclarador… Y extraño.

Y digo extraño, porque en bastantes momentos, las emociones que observaba, no tenían relación con la parte racional que las representaba. Tan poca relación tenían a veces, que el color de la emoción se acentuaba cuanto mayor era la diferencia entre la razón y la emoción. Y crecían, se desdibujaban o cambiaban de color en función de lo que acontecía en el mundo de la razón.

Al “ver” semejante desbarajuste, volví a la mirada racional y me sentí más tranquila. Pero, aquellas revoltosas sensaciones invisibles me llamaban una y otra vez para enseñarme su visión particular de la conversación.

Finalmente, decidí dejar de lado la mirada racional y observar los movimientos, acciones, complicidad y la relación que existía entre lo que veía y lo que miraba.

Me gustó verlo así. Me gustó ver otra parte de la realidad. La que no se ve, pero que se puede mirar. La que se siente.

Y, la verdad es que no me gustó la contradicción que vi entre unas imágenes y las otras.

Pero me encantó ver la conversación que mantenían la parte racional y la parte emocional de cada persona.

Decidí observar, de cuando en cuando, en reuniones de este tipo, las dos versiones.

Y, decidí, sobre todo, mirar los movimientos de mis emociones e intentar que vayan de la mano de mi parte racional. Aunque eso sea ir contracorriente. No me gusta estar en oposición a mí misma.

domingo, 6 de octubre de 2013

SENTIMIENTOS

Querría definir un vocablo: SENTIMIENTO… … ... y no lo consigo.

¿Qué es un sentimiento? ¿en qué lugar de la mente o de esa invisibilidad que nos inunda habita? ¿qué colores tiene? ¿cuál es su textura? ¿a qué sabe? ¿a qué velocidad se traslada?


Creemos y queremos actuar por y con nuestra parte racional… pero no podemos evitar que los sentimientos se cuelen por la rendija más estrecha de nuestro noséqué y de pronto, coloreen nuestro corazón.


En este pasado Sant Jordi, escribí un librito para los míos. Decidí que la palabra más apropiada para definir el contenido del escrito era “SEMILLAS”.

Está escrito para mi Tribu, y repleto de sentimientos, colores, sabores y texturas del corazón que se deslizan juguetones y, aparentemente, al azar.


Al ser un escrito totalmente tribal, no es publicable en su totalidad, pero me gustaría compartir aquí una pequeña parte de él y el glosario en el que intenté definir, de una manera subjetiva y con significado matizado por el contexto del libro, algunos de los sentimientos de su contenido: lo más difícil de expresar, aquello que al darle forma con la palabra… se fosiliza y desdibuja fácilmente: EL SENTIMIENTO.




SEMILLAS - Sant Jordi 2013


DEDICATORA


A José Mari, el amor de mi vida.
Y a mis tres hijos, Elisabet, Pau y Núria.

Los cuatro trozos del alma de mi corazón.
El motor de mi vida y de mi sonrisa-interior.



El sonido de mi risa.
El lápiz carbón que diseña mis ilu-topías.
La paleta de los colores de mis chakras.
  
Las notas de la melodía de mi energía más profunda.
Y el sonido de mi vibración.

Y la pura poesía llena de la esencia de mi ternura.
  

... ... ... 


Este escrito podría parecer un libro.
Pero no lo es.

Y sé que los libros tienen unas normas de estructura interna.
Pero, como cada cual es cada quien y esto, en el fondo, no es un libro, voy a diseñar mi propia estructura.



Cuando elijo un libro, lo primero que leo es la Dedicatoria.
Y lo hago así porque creo que dice mucho del alma del autor.

El Título va en consonancia con la portada.
Es la palabra o frase que representa la imagen del espíritu del texto.

El Prólogo pretende dar una idea del enfoque del escrito.

El Glosario me aclara o confirma el significado de algunos vocablos
del texto.

El Epílogo, es la sinopsis, la conclusión, la síntesis...
El corto texto que dibuja con claridad el sentir del autor.

La Bibliografía habla de las fuentes en las que ha bebido el autor.


El Cuerpo de la Obra, que parece ser que es lo más importante,
ya que es el lugar donde se representa y desarrolla la historia...,



lo voy a dejar in-terminado,
lo voy a llenar de retales… trozos de pensamientos… notas… palabras…



Y como se trata de retales, pensamientos, notas, palabras… seguramente os parecerá un puzle...
algo sin-sentido... pero consentido.


... ... ... 


No lo leáis con la cabeza. No lo leáis con la mente
–¡y menos con la adulta!–.

Leedlo con los cinco sentidos.
Con la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto…

Respiradlo... Aspiradlo…Inspiradlo… Sentidlo...



Imbuiros, durante este tiempo, integralmente en el paisaje!


Está lleno de espacios en blanco...


son para respirar,
para saborear el espacio, el tiempo y el silencio...


Para que os paseéis por ellos y los sintáis...

... o no


... ... ...


Dejar espacios en blanco
es una forma de re-sentir situaciones,
con-sentir sentimientos, re-vivir vida…


sentir...

vivir....

consentir el silencio.


Me gusta así.

Mencanta así.

Son con-secuencias de vivir en Otro Mundo o Ser-Diferente
... y que te llene.


... ... ... 



PRÓLOGO

  
Aunque no lo recuerdo, creo que primero escogí.

Y creo que fue antes del inicio de mi tiempo-físico actual.



Después, ya materializada, observé.
Y observé mucho


... durante largos ratos.

... ... ...


Y al observar, descubrí muchas cosas:
las visibles
y las invisibles.


Y las sentí…

Necesitaba sentir-el-sentimiento...



Más tarde, desde mi mundo inmaterial,
con el corazón y los sentidos empapados de información y emociones, intenté valorar y escoger.


Creo que fue entonces cuando decidí.

Creo que era pequeña.

Creo que, cronológicamente, era muy pequeña.



Soy consciente de la gran diferencia
entre mi tamaño físico y el tamaño de mi-mundo,
pero eso, en los niños, no tiene demasiada importancia.

Porque los niños,
cuando mantienen libre el pensamiento
-ellos pueden-... no tienen edad.



Creo que entonces fue cuando decidí.


Y creo que fui muy osada...



Porque, entre otras cosas,
escogí la difícil tarea de unir mis-mundos visibles e invisibles.



Y elegí caminar.

Elegí hacerme peregrina de los caminos de la vida.

Vivir y ser feliz.


Y elegí el amor.

Y me maravilló la elección...


Quisiera hacer un paréntesis:

En mi infancia, a los niños se les preguntaba, en mi opinión con demasiada frecuencia, qué querían ser de mayores.

Yo lo pensaba…
y siempre acababa diciendo lo mismo: “yo quiero ser feliz”.


Nadie me entendía.


Me volvían a repetir la misma pregunta. Una, otra y otra vez.
Pero creo que, interiormente, eran todos muy mayores,
tenían pensamientos vestidos de muchas adulteces.
Y seguramente, eso les impedía entenderlo…

Tal vez las vivencias de la guerra, el hambre, los bombardeos,
los campos de concentración, la muerte, los calabozos, el miedo...
les habían robado la esencia de la infancia...
se la habían secuestrado o, Diosnoloquiera, se la habían matado…

Vetetúasaber…


En aquella época creo que supe que el peregrinaje, el mío, sería el propio de un ser un tanto anacoreta, asceta y solitario...
que el paisaje podría estar, a trozos, un poco despoblado,
que tendría que inventarlo, pintarlo…
pero, ¡podría elegir los colores!


Y que habría tiempo,

                                       silencio

                                                           y espacio…


No es éste el momento de definir los tres términos…
pero sí quiero resaltar que son sensaciones-multi-función,
que llenan o vacían y son ásperas o suaves a la vez, rígidas y elásticas...
y que forman parte de la re-dualidad de los sentimientos
que siempre hay que controlar
para que no se conviertan en sentí-mientos…



... ... ...




GLOSARIO
(subjetivo y con significado matizado por el contexto)


- abismo: lugar muy peligroso, amplio y oscuro y lleno de silencio en el que se almacenan amores, ilusiones, sonrisas y besos perdidos envueltos en tristeza y desconsuelo.

- absurdo: sensación de la nada absoluta y del vacío lleno.

- absurdo-abismo: espacio en el que suelen asentar la tristeza, el des-amor y la soledad.

- agrupar: hacer grupo.

- alma: esencia del ser. Lo que da vida y aliento a algo.

- amor: sentimiento que determina la altura humana y espiritual de una persona.

- chakras: ruedas de colores que armonizan la vida.

- compartiendo: distribuir algo en partes para que todos puedan participar de ello.

- com-partiendo: poner en común conjuntamente.

- compasión: sentimiento de solidaridad, lástima, conmiseración.

- com-pasión: sentir al unísono con otros.

- comprensión: escuchar, entender, ponerse en el lugar de los otros.

- con-ciliación: volver a unir.

- con-geniar: unir, sintonizar el genio.

- con-gregación: unirse en grupo.

- con-pasión: apasionadamente.

- consecuencia: hecho que se deriva o resulta de otro.

- con-secuencias: cosas que pasan a raíz de...

- consentido: hecho queriendo.

- consentir: permitir, asentir, condescender.

- con-sentir: sentir sentimientos al unísono con otros.

- con-sin-sentido: aparentemente con muy poco sentido.

- con-vocados: llamados y congregados conjuntamente.

- corazón: parte del cuerpo que vive intensamente las emociones y que es capaz de producir sensación de mariposas en el estómago y estrellitas en el cuerpo.

- crear: dar vida o forma material o inmaterial.

- des-amor: frío doloroso en el corazón que tiene la capacidad de llegar al alma.

- des-dibuja: se llena de niebla.

- des-y-enlazados: atados y desatados alternativamente y/o al mismo tiempo.

- Diosnoloquiera: ojalá que no sea la voluntad de Dios.

- elásticamente-limitado: se puede extender hasta el infinito, pero en él, existen muchos límites ocultos.

- escogí: elegí una cosa y renuncié a otras.

- esencia: el ser del ser.

- espíritu: esencia metafísica del ser humano.

- eterno-efímero: de corta o larga duración. No se puede saber.

- feliz: sensación de alegría, capacidad de oír las estrellas.

- flor-de-piel: el lugar donde el sentimiento es muy frágil.

- ilu-topías: utopías llenas de ilusión.

- in-terminado: no terminado.

- leído-sentido: leído con los ojos del cuerpo y sentido con los del corazón.

- materializada: de la metafísica a la física.

- me-dolió: sentí profundo dolor. Sufrí.

- mencanta: tiene una magia especial.

- mi-mundo: espacio no material en el que habito.

- mis-mundos: espacios no materiales en los que habito, pero que mezclados, pueden ser peligrosos y/o conflictivos.

- mi-tierra: el lugar donde están mis raíces profundas.

- motor: lo que impulsa o consigue el funcionamiento de algo.

- muy-muy: mucho en su máxima potencia.

- noentiendo: algo muy impenetrable, esotérico.

- nos-dolió: dolió profundamente a más de uno. Sufrieron varios.

- nos-queremos: amarse mucho varias personas.

- no-vivir: no ver la explosión de luz.

- parlamentar: hablar o conversar para llegar a un acuerdo.

- par-lamentar: lamentar a la par.

- pierde: se desvanece, desaparece.

- re-dualidad: mucha dualidad.

- re-sentir: volver a sentir.

- re-unimos: unirse varios de nuevo.

- re-unir: volver a unir / unir más.

- re-vivir: volver a vivir.

- risa: sonrisa grande que produce ruido.

- sembrar: plantar semillas.

- semilla: el posible futuro de un bosque.

- sensaciones-multi-función: sensaciones muy útiles pero que hay que saber diferenciar muy bien.

- sentimientos: sensaciones que modifican el estado interior.

- sentí-mientos: sentir y después autoengañarse.

- sentir-el-sentimiento: vivir intensamente desde el corazón.

- ser-diferente: no ser como la mayoría.

- silencio-y-distancia: sensación cercana al vacío.

- sin-sentido: que carece de sentido.

- sonrisa-interior: reflejar en la cara la sonrisa del alma.

- tiempo-físico: etapa de vida material.

- vacío:

- vetetúasaber: cualquiera sabe.

- vibración: sonido no audible que moviliza el sentimiento.

- vida: explosión de luz.

- visibles: que se ven.


sábado, 28 de septiembre de 2013

INSTANCIA AL UNIVERSO




(Nadal 2009)


Vicky Manzano Romero, legal y cronológicamente mayor de edad.

Nacida en Barcelona hace 57 primaveras, al inicio un día, en una de esas horas en las que el día, eterno compañero de la noche, duerme todavía envuelto en su sábana de estrellas.

Ciudadana de los valles, los campos, la hierba, las flores, el cielo, las nubes, las estrellas, los ríos y los mares.

Soñadora y amante de la vida y del amor.

Con domicilio en un lugar del Mundo de los Sueños y la Ilusión.

Casada, por amor, con José Mª. 

Y madre, por amor de Elisabet, Pau y Núria.

Que con su marido y sus hijos ha formado una Tribu Mágica, con unas normas –no escritas- basadas en el amor. Y que esa Tribu, por amor, ha crecido,



EXPONE:

Que, desde que recuerda, ha vivido, observándolo todo con la nariz pegada a los cristales de la vida y que cree haber entendido algunas cosas que quiere manifestar públicamente:

Que no existe en el Universo fuerza más grande que la del Amor.

Que el Amor es el mayor bálsamo para el alma y también para el cuerpo.

Que ha visto reflejado el paisaje en una gota de agua y ha entendido que a veces lo más grande es minúsculo.

Que sabe de las nubes que no están tan lejos y que en sus viajes, sufren profundas transformaciones y no dejan por ello de estar en el cielo.

Que ha subido a los árboles y ha visto que desde arriba, el suelo, a veces, está más lejos de lo que parece.

Que los granos de la arena del mar tienen distintas formas y tamaños y que aman la libertad, porque no se dejan atrapar fácilmente por la mano humana.

Que las palmeras no se rompen por el viento porque son flexibles.

Que no sabe si existe el tiempo, pero que si así fuera, éste es extrañamente elástico y comprimido.

Que la vida y la muerte son inseparables y que tanto la una como la otra resultan muchas veces ajenas e inexplicables.

Que sabe que aún entre la luz de las estrellas, hay estrechos y difíciles senderos.

Que ha visto destellos de luz en la profunda oscuridad de la noche del bosque.

Que ha conversado con el aire, el viento y el eco, y ha entendido que a veces es necesario un tiempo para recibir respuesta, porque ellos viajan a distinta velocidad.

Que ha visto a los árboles, la hierba y las flores danzar infinitos y cautivadores ritmos.

Que ha deslizado sus dedos por los pétalos de la amapola, la espiga y la hierba y ha conversado con ellas. Y que esos momentos son mágicos.

Que ha navegado por muchos mares de la vida y sabe que no avanza nunca el barco sin mover los remos.

Que no es lo mismo moverse que avanzar.

Que nunca ha cazado una mariposa y siempre ha respetado el camino de las hormigas y los caracoles.

Que ha matado muchos monstruos, entre ellos el del miedo, el de la duda, y el de la desesperanza.

Que sabe que le quedan muchos monstruos con los que luchar y varios a los que matar.

Que casi siempre hay una luz que avisa del ruido del trueno.

Que disfruta con el canto de los pájaros.

Que en el sonido del mar y los colores del valle se encuentran las esencias del ritmo y la armonía.

Que ha aprendido a distinguir la temperatura y el lenguaje de una mirada y los colores y el tacto de una sonrisa.

Que la ternura es imprescindible para vivir.

Que en cuanto al amor, hay que saber darlo y recibirlo.

Que es imprescindible amar y ser amado.

Que decir “te quiero” es bueno. Y oírlo también lo es.

Que en el camino de la vida siempre se encuentran Maestros.

Que hay que saber distinguir los falsos de los verdaderos Maestros.

Que sabe que el otoño deshoja lentamente a los árboles para protegerlos.

Que la primavera los viste de hojas para protegernos.

Que sabe que para que haya una primavera hay que plantar semillas todo el año.

Que ha conocido el miedo, ha visto la cara a la soledad y ha estado en el abismo.

Que sabe que el absurdo no es motivo para dejar de remar o caminar.

Que se ha puesto –y se pondrá- muchas veces margaritas amarillas para adornarse el pelo.

Que sabe que la vida ha de estar regida por el amor y por sus leyes.

Que hay que saber agradecer.

Que sabe que cuando buscamos ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor se vuelve mejor.

Que sonreír es bueno para todos.

Que la paz es el único camino para llegar a la paz.

Que la hora más oscura es la que precede al nacimiento del sol.

Que ha entendido que para poder vivir hay que morir muchas veces.

Que vivir no es necesariamente Vivir.

Que tres de las palabras más hermosas que ha conocido son “mamá”, “mama” y “mami”.

Que donde está el tesoro de cada uno, allá está su corazón.

Que soñar es siempre el principio de un sueño hecho realidad.

Que lo más importante nunca se verá con los ojos de la cara.

Que lo esencial siempre es invisible e intangible.

Que hay más cosas...

Que todo lo citado hasta aquí se lo ha contado, por activa y por pasiva a sus hijos (desde que supo que existían) y a los suyos también, pero, a pesar de ello quiere asegurarse de que llegue a sus corazones, por lo cual,



SOLICITA:

que los Ángeles del cielo, las Hadas de los Bosques, la luz y el calor del Sol, la fuerza del viento, el frescor de la lluvia, los colores de los prados, los bosques y las flores, la calma del mar, la música de la luz de las estrellas y la fuerza del Amor, intercedan ante Dios, el Alma del Universo para que le sea concedida a ella y a su Tribu una protección especial y

Que nunca falte la luz en sus vidas y el sol brille siempre en sus corazones.

Que sus cielos siempre tengan estrellas.

Que todas las experiencias que vivan, les hagan crecer en el amor.

Que busquen y encuentren las señales que les hagan remar.

Que amen a los otros en la misma medida en la que ellos quieren ser amados.

Que sonrían y amen siempre.

Que sean felices y hagan felices.



En l’Hospitalet, en noche de paz y de amor, a 24 de diciembre de 2009.




TE PUEDE TOCAR A TI, A TI, A TI, A TI...



Parte de esta carta se publicó en la primavera de 2012, en el nº 30 de la revista LLIGAM de ASEM (Associació Catalana de Malalties Neuromusculars)


Hola Josep.

El otro día, cuando bajaba al parking de un centro comercial, con mi mascarilla puesta, me encontré de pronto con un cartel publicitario que me impactó mucho, protagonizado por Vicente del Bosque y que anunciaba que el 29 de febrero se celebraba el día de las “enfermedades raras”. En él, Vicente del Bosque, nos invitaba a todos a vacunarnos... contra La Indiferencia.

He de decirte que, para mí, el hecho de que haya un día dedicado a algo, es síntoma de que algo está sin resolver, de que algo no funciona.

Ese debe de ser el motivo por el que no hay ningún día dedicado a “pacientes que resuelven sus problemas sin ninguna dificultad”, “personas que no tienen problemas importantes”, “personas que pueden acceder a transportes y edificios sin ninguna dificultad”, “madres que tienen sus pechos llenos de leche y sus hijos no tienen moscas en la cara”, “personas que oyen cuando les hablan”, “personas que pueden ver el amanecer y la puesta de sol”, “personas que tienen techo y comida en la mesa”, “personas que viven y no les cuesta esfuerzo” … y muchos, muchos más. 

Creo que todo esto confirma que tenemos un problema.

Ahora no es momento de extenderme sobre el tema, pero, como tú sabes, yo pertenezco a este grupo, al de las enfermedades raras y/o minoritarias. Primero por ser polialérgica y padecer un síndrome de hipersensibilidad química múltiple, y segundo, por vivir sin defensas. Ya ves. Puedo alcanzar la fama, aunque, en congresos de medicina.

Lo más triste de esto, es que mi inmunodepresión se debe a una mala praxis médica. Eso da mucha sensación de impotencia. ¡Qué pena que la vida no tenga ctrl-z como muchos programas informáticos! 

No sé cómo son los casos que tú tratas, no te voy a explicar ahora cómo es mi día a día. No es el momento. Pero pensar que en nuestro país hay tres millones de personas con enfermedades, raras, poco frecuentes, extrañas, minoritarias… no rentables para investigar… me ha hecho pensar.

Te diré que, por mi parte, que vivir sin defensas es muy complicado. Mucho más de lo que puede parecer, porque la cosa o la situación más insignificante, se convierte de pronto en un problema, que a veces puede ser irresoluble. 

Para vivir “con normalidad”, hay que echarle mucha imaginación, futurización, esperanza, ilusión, confianza…, y muchas dosis de utopía mezcladas con otras tantas de realidad. Y ya puestos, por qué no decirlo, ¡muchos huevos!

Y, sobre todo, hay que vivir intentando conseguir lo que te dicen que es “imposible”, pero sin perder nunca de vista la realidad y estar muy informado de tu situación. 

Sé que parece extraño y, aparentemente, contradictorio, pero no es así. La verdad es que vivir así es estar continuamente construyendo una especie de extraño puzle, que va cambiando según las circunstancias que se presentan, que, en mi caso, no avisan y entran en mi cuerpo y en mi vida como un elefante en una cacharrería.

Volvamos al cartel publicitario. Las vacunas que cita, podrían ser unas cuantas más, pero están muy bien escogidas:

- La de la INDIFERENCIA: ésta es muy dura, porque es muy importante sentirse “normal”, sentir que existes, aunque sea de otra manera. Sentir que vives. Sentir que, aún siendo limitado y/o diferente, importas a los tuyos y ellos entienden y aceptan tu situación con normalidad. Sin dramas y sin indiferencia.

- La del NO PUEDO HACER NADA: es la que da la dosis necesaria de la imaginación, la fe, la utopía… sin dejar nunca de pisar tierra. La que continuamente te dice que tienes que seguir, que debes hacer caso omiso a todas las opiniones que te digan que “tú no puedes”, ya que estas opiniones te limitan mucho más de lo que parece.

- La del MIENTRAS A MÍ NO ME TOQUE: esta vacuna es la que te hace sentir distinto, no-aceptado, marginado... Hace daño, es dolorosa, pero enseña. Te hace más fuerte de lo que parece.

- Y por último, la del YO NO ME HARÍA ILUSIONES: esta es la que te enseña a apartar las piedras, las negaciones ajenas. Es la que te ayuda a tirar para adelante, la que te da coraje y te convence de que Creer es Crear.

En realidad, si estás en una situación como ésta, o similar, te vas autovacunando de más cosas, en función de las necesidades de cada momento. Al no tener componentes químicos, yo me las puedo administrar todas, y eso es lo que voy haciendo. Y no veas los colocones de vacunas que me chuto!!!

Tu trabajo, Josep, es muy bonito ¿sabes por qué? Pues porque ayudas a aceptar, que es lo principal (y muchas veces muy duro), y ayudas a crear esperanza (siempre hay que tener esperanza). Son las bases para poder caminar firme. Da igual cómo camines, pero firme y hacia una meta.

Aunque no trabajes conmigo, ¡muchas gracias por la parte que me toca! 

Te voy a contar un trocito de una historia que, desde que la oí la primera vez, se me quedó tan grabada, que cuando no estoy bien, la recuerdo y me da mucha fuerza: Es un trozo de una conversación de la película “forrest gump”. En una escena, el niño le dice a su madre algo así como que el resto de los niños se ríen de él porque lleva aparatos en las piernas, y su madre, con la mayor dulzura y naturalidad del mundo, le dice que no se preocupe, que lo que pasa es que esos niños no saben “que si Dios hubiese querido que todos fuéramos iguales… todos habríamos nacido con aparatos”...

Me parece tan dulce, tan tierno… una forma tan sencilla de explicar y de aceptar vivir siendo diferente, que me guardé la frase en la libreta del corazón en mayúsculas y negrita, y cuando la necesito, la vuelvo a leer.

Gracias!
vicky


A DON MARIANO


(11-07-2012)

Don Mariano:

He hecho un esfuerzo y he puesto la radio. Quería saber "de qué iba lo suyo"... pero, lo siento, señoría. No lo aguanto!! Me vuelvo al spotity.

Antes de hacerlo, quiero recordarle que el Parlamento es un sitio donde las personas -elegidas por el pueblo-, dialogan... y para mí, lo suyo, no es precisamente un diálogo.

Debo decirle, además, que creo que es muy difícil mantener un diálogo con una persona o grupo de personas que cambian continuamente de opinión. Y no sólo de opinión, sino q cambian los presupuestos del país en una semana. 

Es muy difícil, Mariano. Muy difícil... 

Me indigna que usted, Mariano, baje algo del subsidio de paro para algo así como "incentivar la búsqueda de empleo". 

Me pregunto si ha bajado usted de su escaño en algún momento... Se hubiera dado cuenta de que la búsqueda de empleo no se ha de incentivar... No soy economista, pero creo que tal vez lo que habría que incentivar es la creación de puestos de trabajo...

Me gustaría saber si esa bajada de sueldo a los empleados públicos de la que usted habla se refiere a "nuestros empleados", es decir, todas las personas que han sido elegidas por el pueblo, y que muchas de ellas tienen sueldos desorbitados y que no han bajado últimamente.

Me atrevo a hacerle una petición: Vivan todos ustedes durante dos meses con el salario mínimo. Por favor, háganlo. Sinceramente, creo que es imprescindible.

Quiero que sepa que, si por mí fuera, le daría a usted el primer premio al trofeo del "DondeDiegoDije...". He de reconocer que en este tema es usted un Campeón.

Y:
- Seguiré votando. Nací en la posguerra. Viví en una dictadura en la que estaba permitida la pena de muerte y sé que para que hoy tengamos derecho al voto, hubo antes muchas personas que lo pagaron con su vida.

- Seguiré acatando lo que vote la mayoría, aunque la forma de contar los votos me resulte absurda. Pero sé que la Democracia es, tal vez, el mejor de los sistemas que actualmente conocemos.

- No le he votado nunca. Nunca lo haré. Y siempre que pueda manifestaré -de forma pacífica- mi disconformidad hacia todo lo que me parezca una injusticia.

- Lucharé -siempre de forma pacíficia- con todos los medios que tenga a mi alcance, para que las libertades que hemos conquistado los de nuestra generación, sean una de las mejores herencias que dejemos a nuestros hijos.

Y por último, un día como hoy, no puedo evitar volver a mi infancia y recordar aquella radio de válvulas con un sonido: "soy minero"... No es una tontería Mariano. No lo es... 

Y ahora, me voy al spotify. En algunos momentos, la música "incentiva" mi estado de ánimo. 
http://youtu.be/pWd35SMlVSA



YO NACÍ EN EL 52


(21 de mayo de 2012)

Yo, nací en el 52.

Me pasé la infancia oyendo hablar de una horrible guerra en la que habían tenido que luchar hermanos contra hermanos… 

Luego supe que era una Guerra Civil. Una guerra de Las Dos Españas (las de siempre).

Una guerra que –como todas las guerras- no sirvió para nada.

Una guerra en la que se pasó hambre, miseria, miedo, destierros.

Una guerra en la que se gestaron odios eternos entre familias.

Una guerra que –como todas las guerras- fue una maldita y asquerosa guerra. Porque no hay ninguna guerra que justifique ni el dolor ni mucho menos la vida de una persona.

De pequeña, oí hablar “del frente”. No tenía ni idea de lo que era, pero tenía conciencia de que estaba teñido de dolor y muerte.

Viví el final de las cartillas de racionamiento –la del petróleo- y las huelgas de tranvías.

No pasé hambre, aunque sí escasez. Y frío, mucho frío.

Me pasé toda la infancia oyendo “el parte” en la radio, siempre después de oír el Himno Nacional, y con un silencio respetuoso y obligado.

Cuando podía ir al cine, la película podía ser buena o mala, larga o corta, pero lo constante, lo que resplandecía era EL NODO, con aquel señor de prota. Siempre era el mismo. Él era la constante del cine.

Y, a medida que fui creciendo, me di cuenta de que yo pertenecía a alguien o a algo… a algún sistema. Pq sólo para hacer un guateque, había que pedir permiso al Alcalde de Barrio. Y, a temporadas, después de las 10 de la noche era peligroso hablar con gente en la calle.

También comprendí, sin que nadie me lo dijera, que no podía coger papeles del suelo si a alguien, de pronto, se le caían en el andén del metro o en la calle. Eso podía implicar mi entrada en el calabozo.

Muchas palabras no existían en nuestros diccionarios particulares. Entre ellas la palabra LIBERTAD.

También supe que la palabra PARTIDO POLÍTICO no debía de estar en el diccionario “para vivir feliz”.

Cuando el “prota” se hizo mayor, se fueron poniendo feas las cosas… La gente quería salir a la calle y él controlaba a la gente con señores vestidos de gris.
Entonces supe lo que era esconderse, correr y ser aporreado.
El “prota” condenaba a la gente… a morir!! Y a los condenados les llamaban “rojos”.

También he de decir que el color rojo tampoco existía en nuestro diccionario. Ese color se llamaba “colorado” o “encarnado”.

A través de la música y los poetas, entendí que había que romper cadenas. Lo decían cantando personas de la época que se llamaron “cantautores”.
Entonces decidí que mi “prota” sería Gandhi.

… … … 

Pasó el tiempo, y me pasé la juventud oyendo “esto está muy mal, esto está como en el 36”… Y eso me daba miedo, pq me hacía pensar en la guerra. En la maldita guerra de Las Dos Españas.

Pasó el tiempo y el “prota” nunca se fue… pero se murió.

Y salieron otros protas, y se amplió el diccionario y la palabra LIBERTAD se hizo grande y se parieron con dolor los PARTIDOS POLÍTICOS. Y la gente se unió a ellos.

Y hubo mucha gente que, con gran júbilo por parte del pueblo, volvió del extranjero.

Y se montó un sistema, ejemplo para el mundo, con un tránsito limpio y en paz.

Y los hombres grises se vistieron de azul.

Y se podía pasear y coger un papel del suelo sin que pasara nada.

… … … 

Mi generación, la que no vivió la guerra pero la oyó, hemos luchado por conquistar la libertad, por construir una sociedad justa y solidaria… pero, sobre todo por ofrecer a nuestros hijos un mundo mejor.

Mi generación… ¡queríamos cambiar el mundo! Cantando, con flores, con paz y amor… 

Trabajamos mucho en ello. Era un Nuevo Mundo para nuestros hijos y para los hijos de nuestros hijos y para los hijos de los hijos de nuestros hijos.

… … … 

Hoy, 21 de mayo de 2012, no puedo describir lo que siento. Siento pena, vergüenza ajena, indignación, hartazgo de corrupción, asco… y muchas cosas más.

No voy a dar detalles, pero los titulares de las noticias parece que me digan que aquí, hoy, no se salva ni el apuntador.

Y que sigue teniendo razón el poeta cuando decía que “… una de Las Dos Españas ha de helarte el corazón…”. Pero, creo que somos así, que es algo intrínseco, consustancial a nosotros.

Y, pienso que, antes de que nos vuelvan a cambiar el diccionario y nos quiten, cualquier viernes de dolor, otro trozo de la palabra LIBERTAD, quiero decir BASTA, porque quiero que TODOS seamos iguales ante la Ley.

Y que nosotros, que queríamos cambiar el mundo –¡y vaya si lo hicimos!-, nos pongamos a trabajar con todos los que piensan lo mismo, para volverlo a cambiar! Porque sé que nuestros derechos y libertades no han sido gratuitos y, por respeto a nuestros mayores y a nuestros hijos, debemos tener la valentía de decir BASTA YA.